“Terminar amistades en tiempos de crisis: ¿Es un buen momento?”

COMPARTIR

Daniela Carrasco - La Tercera.

03 / 11 / 2020

Intervención de Daniela Carrasco, académica de nuestra Facultad y directora del Diplomado Nuevos aportes a la clínica de lo Psicosomático a partir de un enfoque Psicoanalítico UDP, en nota publicada por La Tercera. En ella, la experta en Clínica psicoanalítica, cuerpo y trastornos psicosomáticos; se refiere a cómo abordar las relaciones en tiempos de crisis y mayor incertidumbre.

Si algo nos está incomodando, ¿Tenemos que obviarlo solamente porque estamos viviendo tiempos complejos? ¿Hasta qué punto el contexto mundial justifica nuestros comportamientos y el de los demás? Y ¿Qué tanto les permitimos actitudes nocivas a nuestras amistades bajo la premisa de que están atravesando un momento difícil?

(…)

Como explica la directora del Diplomado en Psicosomática y Psicoanálisis de la Universidad Diego Portales, Daniela Carrasco, en tiempos de crisis, en los que se exacerban las emociones y quedan expuestas las diferencias, lo recomendable es no tomar decisiones definitivas y ser más bien cuidadosos de las relaciones, porque es la red de apoyo la que finalmente nos sostiene. La alternativa es guardar distancia temporalmente o explicitarle a la persona indicada lo que nos incomoda, porque a veces el silencio, como explica, es más agresivo que una discusión.

Aun así, la especialista es enfática al decir que “siempre, independiente del momento social o político en particular, es válido –y necesario– cuestionar los vínculos. Así como también es fundamental entender que hay relaciones que cumplen un ciclo determinado y luego se detienen, como cualquier otro ciclo vital”.

“La pregunta respecto a si nuestras amistades nos hacen bien o si es mejor terminarlas porque están siendo nocivas, es una que nos deberíamos hacer siempre. Aparece con más relevancia ahora porque estamos atravesando un momento en que las emociones están a flor de piel, pero uno se debiese poder cuestionar las relaciones permanentemente”, explica Carrasco.

“Los cuestionamientos que surgieron del estallido no son respecto a cosas que no existían, simplemente no las queríamos o podíamos ver. Las amistades tóxicas existen, por lo tanto, más que pensar ¿en qué me aporta?, es bueno pensar qué me une a esa persona. Puede que en otro momento haya sido importante, pero ya no. Puede que estas amistades hayan sido utilizadas, sin darnos cuenta, como un bastón del cual nos apoyamos para seguir caminando”. Lo ideal, entonces, como sugiere, es cuestionarnos si aún queremos y necesitamos ese vínculo.

“Si sentimos que una relación de amistad o amorosa nos está haciendo daño y no la podemos sostener, sería absolutamente impresentable pensar que hay que seguir sosteniéndola a toda costa. Hay que normalizar que a veces los vínculos cumplen etapas, y seguir alargando esa vida artificialmente no tiene sentido”, explica.

Revisa el artículo completo ACÁ.