Profesor Francisco Pizarro Obaid expone sobre las construcciones freudianas de la angustia

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10 / 08 / 2016

En la actividad, co-organizada por el Doctorado en Psicología junto a la dirección de Investigación de la Facultad de Psicología UDP, el académico abordó las relaciones que Sigmund Freud mantuvo con la psicopatología de su época, además de las dificultades que enfrentó al redefinir la angustia.

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Francisco Pizarro Obaid, Dr. en Psicopatología de la Universidad Paris VII, durante su exposición

El Director de Postgrado de la Facultad de Psicología UDP, Francisco Pizarro Obaid, dictó, ante un atento público su trabajo e investigación sobre “Las construcciones freudianas de la angustia: la nerviosidad moderna y la neurosis de angustia“, en el cual analizó las tempranas elaboraciones de Freud sobre el problema de la angustia.

La exposición se inició con el análisis de la Neurosis de Angustia, categoría diagnóstica que constituyó el primer aporte independiente de Freud a la psicopatología de su época. La nueva entidad nosográfica incluyó síntomas tales como: expectativa angustiosa, crisis de angustia, vértigo, perturbaciones cardíacas y respiratorias, oleadas de sudor y temblores. De este modo, Freud cuestionó la categoría de neurastenia y otorgó a la angustia un lugar fundamental en el campo de las enfermedades nerviosas.

En 1907, Freud destacaba que el concepto de la angustia debía ser considerado el problema central y el más delicado en la teoría de las neurosis, un “punto nodal” en el que confluían las cosas más importantes para el ser humano.

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Se puede decir que los trastornos de ansiedad y del ánimo son las problemáticas más relevantes en la actualidad. Freud, en el inicio del siglo XX, ya lo constató. Por lo tanto es un concepto de absoluta relevancia que trascendió las décadas, comentó el académico.

“El logro freudiano fue separar de la neurastenia un conjunto de síntomas bajo un síndrome que denominó neurosis de angustia. Freud debe ser considerado como uno de los autores que contribuyeron a reconfigurar el campo psicopatológico de la angustia”, añadió el profesor Pizarro.

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Académicos, estudiantes y público general escucharon con atención este Simposio

Posteriormente, el expositor destacó que “la discusión acerca de la neurosis de angustia y la neurastenia se enmarcó en una renovación del campo psicopatológico (…) el concepto de “nerviosidad” y, particularmente el de nerviosidad moderna, será un contexto clave para entender el asunto”.

En este punto cabe precisar que antes del siglo XIX, “nerviosidad” significaba algo positivo, en la medida que refería a energético, vigoroso y forzudo. Pero, hacia finales del mismo siglo, se convirtió en algo totalmente opuesto: fatiga, agotamiento y debilidad; es esta acepción del término la que dio contenido a lo que, en esos años, fue definido como nerviosidad moderna. El estudio de la neurastenia y la neurosis de angustia tuvo lugar en este contexto de transformaciones socioculturales, por lo que el fenómeno no fue solamente social, sino que más bien un problema psicosocial.

Aparición de George Beard y diferencia con la Neurosis de Angustia

En la segunda mitad del siglo XIX el médico norteamericano George Beard propuso a la comunidad científica de su época la categoría de Neurastenia. Se trataba de un trastorno caracterizado por falta de fuerza nerviosa y debía ser considerada, según Beard, una patología funcional, sin lesión o alteración estructural de orden neuroanatómico. Las causas de la enfermedad eran variadas y entre ellas destacaban el  exceso de trabajo; el abuso de tabaco y alcohol; los cambios climáticos; sin embargo, la causa más poderosa y definitiva era, según su autor, el efecto que producía la civilización moderna (norteamericana) en los individuos y, particularmente, en su sistema nervioso. Freud cuestionó tanto la definición de la nueva entidad (imprecisión en la clasificación de síntomas), así como su modelo etiológico. El punto más crítico fue la exclusión por parte de Beard de la incidencia del factor sexual en la etiología de la neurastenia y de la neurosis en general.

“Si para Beard, Civilización moderna es sinónimo de avance tecnológico y saber (por ej. telégrafo; fuerza a vapor; ciencia), para Freud el punto clave que define a lo cultural es la renuncia pulsional a la que están sometidos sus miembros. Es decir, la cultura exige a los individuos renunciar a una cuota de goce para ser parte de esa comunidad. A partir de ello, Freud supone que son las restricciones sexuales – lo que en aquella época se denominó moral sexual cultural-  las que provocan nerviosidad y no simplemente la acción de la tecnología o el saber”, comentó el expositor.

El Dr. Rodrigo De La Fabián, Director Doctorado en Psicología UDP, fue el encargado de los comentarios finales
El Dr. Rodrigo De La Fabián, Director Doctorado en Psicología UDP, fue el encargado de los comentarios finales

Al final de la presentación, el Dr. en Psicopatología de la Universidad Paris VII, explicó las controversias que   suscitó la Neurosis de Angustia al interior del naciente movimiento psicoanalítico. En este sentido, se destacó el debate que Freud sostuvo con uno de sus más cercanos colaboradores, Wilhem Stekel, quien desafió, permanentemente,  cada uno de los supuestos que Freud había definido para la neurosis de angustia.

Después de la exposición del Dr. Francisco Pizarro, el académico y Director del Doctorado en Psicología, Rodrigo De La Fabián, fue el encargado de comentar la exposición, entregando su punto de vista sobre la temática abordada y destacando los puntos más relevantes.