Justicia sexual: una tarea urgente en tiempos de retroceso, comenta Claudio Martínez

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Claudio Martínez - Ciper Chile

15 / 06 / 2026

“Las marchas del orgullo recuerdan las luchas históricas contra la criminalización, la patologización y la exclusión social de las diversidades sexuales y de género. Sin embargo, en el contexto actual, el orgullo no puede comprenderse únicamente como una conmemoración identitaria o cultural. También constituye una defensa activa de derechos fundamentales que hoy enfrentan amenazas crecientes a nivel global”.

“La justicia sexual va más allá de la mera protección legal. Supone preguntarse quiénes tienen realmente acceso a cuidados de salud dignos, a una educación sexual integral, a un reconocimiento de sus identidades y vínculos, y quiénes continúan siendo marginados por razones de género, orientación sexual, clase social, discapacidad o pertenencia étnica. Como señala recientemente la WAS, la justicia sexual exige enfrentar las estructuras sociales y culturales que producen exclusión y desigualdad”.

“La discriminación no es solo un problema moral o simbólico; constituye también un determinante social de la salud. Las instituciones de salud pueden transformarse en espacios protectores y afirmativos, o bien, en lugares de exclusión y violencia. Por ello, la justicia sexual interpela directamente a los sistemas sanitarios y a quienes trabajamos en ellos”.