Columna publicada en El Desconcierto
13 / 10 / 2026
El debate sobre los indultos particulares por graves violaciones a los derechos humanos debe considerar no solo la situación del condenado, sino también los derechos de las víctimas y sus familiares. Aunque el análisis caso a caso permite evaluar circunstancias personales, médicas y humanitarias, también exige ponderar la gravedad de los crímenes, el cumplimiento efectivo de la pena y las obligaciones internacionales del Estado.
La jurisprudencia interamericana plantea que las decisiones sobre la ejecución de estas condenas deben estar debidamente fundamentadas y considerar los derechos de las víctimas. Esto no significa desconocer la dignidad ni el derecho a la salud de las personas privadas de libertad, sino evaluar alternativas que permitan resguardarlos sin afectar desproporcionadamente el acceso a la justicia.
“Porque evaluar verdaderamente caso a caso significa recordar que, en cada caso, hay más de una persona cuya dignidad y cuyos derechos están en juego”, añadió Maffioletti
Evaluar caso a caso implica reconocer que cada expediente involucra no solo al condenado, sino también a quienes sufrieron las consecuencias de los crímenes.
