Entrevista a Alejandro Castillo: El desafío de la compatibilidad tecnológica en el trabajo

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Alejandro Castillo - 24 Horas

05 / 05 / 2026

“Las nuevas tecnologías y el cambio tecnológico reestructuran las tareas del trabajo y requerimientos de mayor flexibilidad. De alguna manera, eso es algo nuevo. Con la crisis de las ocupaciones para toda la vida, que uno recuerda como nuestros abuelos o generaciones anteriores que tenían un solo trabajo para toda la vida y eran competencias básicas que más o menos se mantenían estables, ahora con las nuevas tecnologías, los procesos de digitalización, IA, es mucho más dinámico y el proceso tiene que ser de formación continua”.

“Es muy importante cambiar esta idea distópica de un desempleo tecnológico en masa, porque más bien lo que produce y lo que genera -y la evidencia que tenemos así lo muestra-, es que va transformando las tareas: hay tareas que efectivamente se van automatizando, pero van emergiendo nuevas posibilidades, un nuevo abanico de tareas para realizar”.

“Las herramientas digitales llegaron para quedarse y ese es el primer paso para luego avanzar hacia modelos basados en IA. Y eso, sin duda, está transformando los trabajos y los empleos, las ocupaciones en todos los sectores, desde la minería, el retail, el sector público, logística. Pero, los trabajos que están más susceptibles a procesos de digitalización intensa y crecientemente automatización son trabajos relativamente rutinarios, que pueden ser administrativos, pueden ser también de manufactura o de logística, de trabajos de operarios, de líneas de producción, que son rutinarios, que responden a patrones, que luego pueden ser realizados, reproducidos por una tecnología”.

“Tenemos que recordar que toda tecnología, incluido la inteligencia artificial, son herramientas. Se pueden ocupar para distintos fines, y lo más importante es que el uso de estas herramientas sea lo más inclusivo y democrático posible, o sea, que hayan capacitaciones, que la gente del mundo del trabajo entienda cómo se están ocupando, para que, de alguna manera, acompañe y aumente el potencial del trabajo. Y eso quiere decir que tiene potenciales muy beneficiosos al alivianar cargas laborales, por ejemplo, o reducir riesgos psicosociales o de cargas físicas. Muchos procesos manuales se han ido robotizando, por ejemplo, y eso sin duda, desde un punto de vista de seguridad laboral, es un avance. Todo depende del punto de vista de cómo se está implementando la tecnología y qué tan inclusiva es en la organización”.