Elisa Ansoleaga participó en taller sobre el uso de licencias médicas en trabajadores con depresión en Chile

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05 / 06 / 2017

La actividad -coorganizada por el PEPET- tuvo como objetivo revisar la situación actual y proponer mejoras en torno al abordaje de los trastornos mentales de origen laboral y el uso de licencias médicas.   

DSC_9128Titulares en los medios de comunicación nacionales hablan de alarmantes cifras de depresión en Chile, al mismo tiempo de que otros relatan las inéditas y preocupantes alzas de los costos por licencias médicas, dando cuenta de una inquietud de interés nacional.

Justamente, haciéndose cargo de estos temas, el coordinador del Programa de Formación de Especialistas en Psiquiatría de la Facultad de Medicina, Dr. Alfredo Pemjean, en conjunto con el Programa de Estudios Psicosociales del Trabajo de la Facultad de Psicología UDP, convocaron a especialistas de la academia, de organismos estatales y  mutualidad, con la finalidad de dialogar sobre el reposo médico, tomando la depresión como eje central,  debido a  la complejidad de su abordaje.

De esta manera, el pasado  martes 23 de mayo se reunieron expertos en la materia del Ministerio de Salud, de la Superintendencia de la Seguridad Social (SUSESO), de la Comisión  de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN), del Servicio Nacional de Discapacidad (SENADIS), del Programa de Estudios Psicosociales del Trabajo de la Facultad de Psicología y de la Facultad de Medicina UDP.

DSC_9135En la ocasión,  se realizaron las presentaciones: “Panorámica de los resultados de la aplicación del ISTA en empresas afiliadas a Asociación Chilena de Seguridad (ACH)”, de Ps. Daniela Campos, jefa del área de Riesgos Psicosociales de la ACHS; “Riesgo psicosocial y licencias: relaciones inciertas”, de Dr. Juan Manuel Pérez Franco, del Departamento de Medicina del Trabajo, SUCESO; “Reincidencia de reposo médico por depresión de causa laboral”, por Dr. Pedro Zitko y Dra. Niina Markkula, investigadores de la Facultad de Medicina; “Contexto de las licencias médicas en Chile”, del Dr. César Olivares, coordinador nacional de COMPIN y ‘Reintegro laboral en trabajadores con problemas de salud mental: la perspectiva de los tratantes’, de la Dra. Elisa Ansoleaga, quien es parte del Programa de Estudios Psicosociales del Trabajo (PEPET) de la Facultad de Psicología UDP y directora de la Escuela de Psicología UDP.

Durante su  intervención, Elisa Ansoleaga, dio detalles de un estudio que realizó hace algunos años junto a su equipo de la Facultad de Psicología UDP, sobre el reintegro laboral en trabajadores con problemas de salud mental, poniendo foco en la depresión, moviéndose bajo la convicción de que “no es legal, ni éticamente aceptable, que alguien pierda la salud por culpa del trabajo”, comentó.

Al poco andar se dieron cuenta que la depresión no era la patología más prevalente en términos de las licencias de origen laboral, sino que los trastornos ansiosos y los trastornos adaptativos. Luego de eso, la primera propuesta que realizaron al proyecto fue cambiar el concepto de retorno al trabajo, por el concepto de reintegro, “ya que retornar es un proceso bastante simple, pero estas personas que han perdido su salud o han visto afectada su salud a causa del trabajo, deben reparar algo ahí. Hay que recuperar la salud, pero también garantizar recuperar el trabajo”, explicó  Ansoleaga.

Durante su investigación, Ansoleaga y su equipo pudieron detectar lo segmentado que es el proceso por el que debe atravesar un paciente derivado por problemas de salud mental en el trabajo, donde la etapa de calificación es un primer espacio problemático, así como la falta de seguimiento del caso en las distintas etapas, dejando de lado el objetivo que debería ser que la paciente vuelva al trabajo y reparar los problemas de salud por los que fue derivado. “Es un proceso tremendamente demoroso, donde se pone en riesgo la salud y hasta la vida en algunos casos de las personas. El paciente tiene que esperar por un largo proceso de calificación del origen de su enfermedad, y en el camino este factor puede agravar a la persona y a la larga tener un peor pronóstico respecto del tratamiento. La persona experimenta una pérdida de confianza total del sistema, y por lo tanto, el posterior trabajo con psicólogos y psiquiatras se hace muy difícil”.

A pesar de todo lo anterior, la investigadora entregó un mensaje alentador a los presentes, donde  evidencia que se está trabajando en el camino correcto y que instancias como este taller son  la clave para mejorar el sistema. “Chile, en el contexto latinoamericano, ha avanzado muchísimo en términos de visibilizar esto como un problema de interés público, generando políticas y procedimientos que ponen atención sobre estos asuntos, tales como el protocolo de vigilancia. Estamos muchísimo mejor que otros países de la región, pero aún tenemos una cantidad enorme de desafíos pendientes: hay mucha desinformación de parte de los trabajadores, de quienes operan el sistema, de los profesionales que están a cargo y ahí hay un espacio interesante y relevante donde  podemos seguir aportando desde la universidad”.

Tras las exposiciones, se dio espacio para plantear ideas, propuestas y líneas de acción que buscan influir en la agenda pública sobre trabajo y salud, con foco en salud mental, con la finalidad de mejorar el escenario actual.