Columna de Francisco Maffioletti: Violencia escolar y el error de diagnosticar a distancia
Francisco Maffioletti - CIPER
08 / 04 / 2026
“Habrá que esclarecer judicialmente las responsabilidades individuales, por supuesto. Pero el análisis público serio exige mirar además otras capas: señales previas o factores acumulativos; deterioro de la convivencia escolar; erosión del sentido de pertenencia; capacidad real de los establecimientos para detectar riesgos y responder a tiempo; y coordinación efectiva entre escuela, familia y redes institucionales. El Ministerio de Educación, de hecho, no reaccionó leyendo el caso como una mera anomalía psicológica, sino activando acompañamiento, contención emocional e investigación de oficio a través de la Superintendencia. Esa diferencia no es menor: define dos modos opuestos de encarar la violencia escolar, y conviene nombrarla”.
“Ninguna ley, por sí sola, restituye el tejido dañado de una comunidad educativa ni reemplaza el trabajo cotidiano de construcción de vínculo, autoridad legítima, detección temprana y cuidado institucional. Las normas son imprescindibles, pero no bastan cuando se ha naturalizado durante años que la convivencia es un anexo administrativo y no una condición básica del aprendizaje y de la seguridad”.
“Una sociedad adulta no improvisa diagnósticos para sentirse tranquila, construye instituciones capaces de prevenir, contener y proteger. Para eso, los protocolos de detección temprana de riesgo en establecimientos educacionales no pueden seguir siendo documentos administrativos sin respaldo técnico especializado. La psicología jurídica y forense tiene herramientas para ese trabajo. La pregunta es si el sistema está dispuesto a convocarla antes del próximo caso, y no después”.
