31 / 03 / 2020
Durante esta crisis sanitaria provocada por el COVID-19, los científicos nos han pedido que no salgamos para intentar “aplanar la curva del contagio” cuyo fin último es no saturar el sistema de salud, pero ¿qué ocurre con la curva de la carga global de trabajo de mujeres?
Según la académica y directora del área de investigación de la Facultad de Psicología, Elisa Ansoleaga, “el sostener en simultaneo las tareas del trabajo remunerado y las tareas del trabajo doméstico y de cuidado con los hijos en casa y con un natural estado de pánico colectivo, nos va a pasar la cuenta en la salud mental. Esa es otra curva pendiente de aplanar para no saturar el sistema precario de la reproducción de la vida en sociedad que descansa aun en las mujeres”.
Lee la carta al director publicada en El Mostrador aquí.
