Aisén Etcheverry abordó en Psicología UDP el rol de la investigación en la construcción de políticas públicas
La exministra de Ciencia y primera directora de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo participó en una nueva Jornada de Ética en Investigación de la Escuela de Psicología UDP, donde reflexionó sobre el valor de producir conocimiento situado y vincular la investigación con los desafíos del país.
01 / 09 / 2026
La relevancia de la investigación científica para comprender los problemas de una sociedad, anticipar sus transformaciones y contribuir al diseño de políticas públicas fue el eje de una nueva Jornada de Ética en Investigación, organizada por la Línea Formativa de Investigación de la Escuela de Psicología de la Universidad Diego Portales.
La actividad, titulada “Aporte de la producción de conocimiento en ciencias sociales al quehacer profesional y al diseño de políticas públicas”, contó con la participación de Aisén Etcheverry, abogada, exministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y primera directora de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). La jornada reunió a estudiantes y académicos en los auditorios de la Biblioteca Nicanor Parra y de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades.
En sus palabras de bienvenida, el decano de la Facultad de Psicología, Antonio Stecher, destacó la trayectoria de estas jornadas y relevó a la Línea Formativa de Investigación como uno de los sellos distintivos de la formación que ofrece Psicología UDP.
“Instalar esta reflexión sobre la ética de la investigación en la formación de pregrado es fundamental”, sostuvo Stecher, quien llamó a comprender la ética no únicamente desde normativas, protocolos o códigos de conducta, sino también como parte de una cultura compartida al interior de las comunidades universitarias.
Durante su exposición, Aisén Etcheverry propuso ampliar la pregunta por el valor de la investigación y analizarla también desde su incidencia en la construcción del país. A partir de su experiencia en política pública y gestión científica, explicó que la producción de conocimiento especializado constituye un insumo fundamental para diagnosticar problemas complejos y desarrollar respuestas desde el Estado.
“Quienes investigan son piezas esenciales en la construcción del país”, señaló, enfatizando que la toma de decisiones públicas requiere apoyarse en quienes estudian en profundidad fenómenos que difícilmente pueden ser comprendidos desde una sola disciplina.
La exministra abordó distintos ejemplos de políticas y desafíos públicos en los que la producción científica ha tenido un papel relevante, desde salud mental y cambio climático hasta inteligencia artificial y desinformación. A través de ellos, sostuvo que el conocimiento permite no solo responder a problemas existentes, sino también anticipar fenómenos que todavía no ocupan un lugar central en la discusión pública.
Parte importante de la presentación estuvo dedicada al debate sobre la priorización del financiamiento científico y sus eventuales consecuencias para distintas áreas del conocimiento. En ese contexto, relevó especialmente el aporte de las ciencias sociales, las humanidades y las artes: “La sociedad no se construye solamente con una industria productiva; requiere de comprensión de problemas y requiere de la capacidad de anticiparse al futuro”, afirmó.
Además, destacó la importancia de generar conocimiento situado. Si bien reconoció el valor de la cooperación científica internacional, planteó que las sociedades poseen historias, culturas y características particulares que requieren ser estudiadas desde sus propios contextos. Desde esta perspectiva, el intercambio internacional constituye una oportunidad para ampliar las preguntas y fortalecer las redes de investigación, sin reemplazar la necesidad de producir conocimiento sobre las particularidades del país y sus comunidades.
El encuentro continuó con una conversación abierta con estudiantes de ambos auditorios, quienes plantearon interrogantes sobre financiamiento científico, internacionalización del conocimiento, comunicación política, confianza institucional, polarización y la relación entre conocimiento experto y toma de decisiones.
Ante las preguntas, Etcheverry insistió en la necesidad de preservar espacios donde el conocimiento pueda desarrollarse con autonomía y donde las nuevas generaciones puedan ejercitar una aproximación crítica frente a los fenómenos sociales.
“Lo que sí me parece inaceptable es no hacerse preguntas”, afirmó hacia el cierre de su presentación. “Las preguntas son lo mejor que nos puede pasar”.
Marais del Río, académica de la Línea Formativa de Investigación, destacó que “reflexionar sobre las implicancias de las investigaciones permite que las y los estudiantes comprendan que investigar nunca es una práctica neutra y que conlleva una responsabilidad directa con las personas y comunidades con las que trabajamos. Instancias formativas como esta son clave porque sacan a la ética de un plano meramente formal y la instalan como un ejercicio reflexivo constante y transversal al proceso de investigar”, señaló.
“Estos debates sobre políticas públicas y conocimiento situado permiten que las y los estudiantes conecten los aprendizajes de la sala de clases con las tensiones del mundo real, asumiendo un rol más activo como futuros profesionales y, ojalá, investigadores capaces de producir saberes rigurosos, críticos y comprometidos con los desafíos actuales del país”, agregó.
Desde los cursos iniciales de la Línea Formativa de Investigación, Diego Castro destacó, por su parte, la importancia de vincular tempranamente el aprendizaje de la investigación con los problemas de la sociedad contemporánea: “Algo que siempre nos preguntamos es cómo conectar a los estudiantes que están aprendiendo a hacer investigación en Psicología con la sociedad en la cual esta se inserta”, explicó.
Para Castro, discutir sobre ética implica comprender que la investigación nunca ocurre de manera aislada. “La investigación se ve impactada por la política pública y por las decisiones políticas, pero también es potencialmente capaz de impactar en ellas de vuelta. Hay un ciclo de retroalimentación entre la política pública y la investigación científica del cual las y los estudiantes que están aprendiendo investigación en Psicología no pueden restarse”, sostuvo.
