03 / 09 / 2016
La investigadora del Programa Protagonismo Infantil presentó su trabajo sobre niñas y niños que vivieron entre 1973 y 1990 en el país o extranjero, en el que los posiciona como protagonistas de aquella época.

En el auditorio de la Facultad de Psicología UDP continuó el ciclo de “Cátedras Abiertas Protagonismo de la Infancia”, con la cuarta presentación del año, que esta vez estuvo a cargo de la académica Patricia Castillo, quien dictó la charla sobre “Paisaje, territorio y lugares de la experiencia infantil en dictadura“.
La Dra. en Psicología, mención en Psicopatología y Epistemología Clínica de la Universidad París 7, comenzó su conferencia explicando que este trabajo de investigación se construye de archivos, diarios de vida, fotografías, cuadernos escolares, diarios de vida, fotos y audios, etc., que permiten la construcción de un ‘corpus’ que se forma a partir de una serie de ideas directrices iniciales que delimitan el tipo de objetos que, de acuerdo a una concepción-decisión, debieran portar diferentes significaciones.
Esta indagación cuenta con cuatro ideas fundamentales, que según la profesora Castillo, son:
1- Las niñas y los niños son actores activos de los hechos sociales y políticos que los circundan y atraviesan.
2-La gran mayoría de las acciones que los niños desarrollan, en función de los hechos sociales y políticos, son invisibles para el mundo adulto y la gran historia.
3- Al estar en posición de desigualdad, a los niños/as no se les impide desarrollar sus propias tácticas de resistencia y, de dicha contienda, quedan marcas fundantes de algunos aspectos de la subjetividad.
4- A modo de bitácora de esos espacios de identificación las producciones infantiles pueden ser una herramienta de un valor incalculable para testificar respecto a elementos singulares de los individuos que las crearon en su infancia, pero como son portadoras de un proceso dialéctico en la inversión cultural, dichas elaboraciones también permiten reconstruir la vida cotidiana de las familias, de las organizaciones políticas y, en muchos casos, de un país o determinado universo cultural en un tiempo estipulado.
Respecto a estas teorías, la investigadora identificó tres factores esenciales para las construcciones de los niños y que fueron importantes para relatar y acordarse de los principales hechos de ese período. Estos son el paisaje, territorio y lugar.
“El paisaje está constituido por los discursos que intervienen en la coloración de la realidad social y política. Es decir, las representaciones de la infancia y, que la dictadura sostuvo y propuso para la infancia, se constituyeron desde mucho antes. En este caso, se forman estructuras sobre las cuales los niños son mirados en esa época y frente a esas estructuras del paisaje los niños construyen resistencia y significado“, explicó.
Añadiendo que: “El territorio corresponde a una construcción histórico-social que sintetiza las relaciones de poder en un determinado espacio geográfico. Y, por último, el lugar define la relación afectiva entre el individuo y ese territorio ya descrito. El lugar es eso que se apropia. Cuando se habita en un espacio, se le atribuye significados y se construyen identidad“.
Sobre los tres fundamentos, Patricia Castillo explica la relación que estos tienen con los objetos y cómo son reveladores de una realidad que, en la década de los 70′ y 80′, mostraban un Chile desigual y pobre, una plena conciencia, de los niños, de la violencia de aquel período y, como factor importante, la identidad de los infantes que vivieron en el país y a los que exiliaron junto a sus familias.
En el último tramo de la presentación, la académica apuntó a lo trascendental de los relatos para recabar la información de la infancia y cómo los niños guardan recuerdos de sonidos y no de imágenes, puesto que era natural que los padres no dejaran que observaran la realidad.
“Es importante ver cómo se construye el relato de infancia, que es desde un lugar totalmente nuevo. Al recordar, empiezan a aparecer aspectos de la memoria que no estaban y ahí aprendimos que la memoria retrospectiva de infancia, entre otras cosas, no ve, sino que escucha. Esto, porque el adulto protege la vista, sistemáticamente, de los niños. Toda la literatura que compone la aproximación de estos episodios, son de oídas“, finalizó.
El trabajo de Patricia Castillo será exhibido en la Biblioteca Nicanor Parra, desde el 8 de septiembre al 29 de octubre en el marco de los 43 años del 11 de septiembre de 1973 y formará parte de la Jornada Académica Cultural, “Memoria, elaboración y resistencia. Imágenes y narrativas para reescribir el dolor social”.
Programa completo AQUÍ
