Cartografías de un Cuerpo Soñado abordó las experiencias corporales trans desde la investigación, la salud y las artes
Durante dos jornadas, el encuentro reunió resultados de investigación y distintas perspectivas sobre la experiencia corporal de personas trans y de género no conforme.
08 / 10 / 2026
¿Cómo se experimenta el propio cuerpo y qué ocurre cuando aquello que una persona siente, percibe o espera de él entra en tensión con su experiencia corporal? Estas fueron algunas de las preguntas que atravesaron Cartografías de un Cuerpo Soñado, actividad artístico-académica realizada el 9 y 10 de septiembre en la Biblioteca Nicanor Parra de la Universidad Diego Portales.
El encuentro estuvo vinculado al proyecto Un Cuerpo Soñado: Experiencias corporales de personas trans y de género no conforme (TGNC), dirigido por Claudio Martínez, académico de la Facultad de Psicología UDP y director de CEPPS y Proyecto T. A través de conferencias, presentaciones de resultados y conversatorios, las jornadas pusieron en diálogo aproximaciones provenientes de la psicología, la fenomenología, la salud, la psicoterapia, las artes y la literatura.
La actividad contó además con una exposición de cartografías corporales elaboradas en el marco de la investigación. Estas piezas surgieron a partir del body mapping, metodología utilizada para representar gráficamente experiencias corporales significativas y que, en el contexto del encuentro, permitió compartir parte del proceso investigativo en un formato visual y abierto a quienes recorrieron la Biblioteca Nicanor Parra.
Investigar la experiencia corporal
El proyecto busca comprender la experiencia corporal considerando tanto dimensiones que operan de manera prerreflexiva, aquellas sensaciones y formas de habitar el cuerpo que anteceden a su elaboración consciente, como dimensiones reflexivas relacionadas con la manera en que las personas perciben, interpretan y construyen una imagen de su propio cuerpo.
En este marco, uno de los conceptos abordados fue el de discordancia corporal, entendido como una experiencia de falta de congruencia entre distintas dimensiones de la vivencia corporal. La investigación también examina experiencias de concordancia y las transformaciones que pueden producirse en la relación con el cuerpo durante diferentes procesos de afirmación de género.
Para aproximarse a estas experiencias, el equipo ha utilizado una metodología cualitativa que combina distintas herramientas, entre ellas entrevistas fenomenológicas y narrativas, cuestionarios y body mapping. Este último recurso permite representar mediante el dibujo experiencias y sensaciones asociadas a momentos significativos de la relación con el propio cuerpo.
Martínez explicó que uno de los propósitos de la investigación es avanzar hacia un modelo comprensivo de la experiencia corporal de personas trans y de género no conforme, incorporando dimensiones que no siempre pueden comprenderse únicamente desde categorías diagnósticas o desde una descripción externa del cuerpo.
Las cartografías exhibidas durante las jornadas fueron resultado de este proceso. En su intervención de apertura, el investigador destacó la doble condición que adquirieron estas producciones durante el desarrollo del proyecto: además de constituir material para la investigación, permitieron representar visualmente experiencias biográficas y corporales de quienes participaron: “Cada una de estas cartografías es, al mismo tiempo, una evidencia científica, un testimonio biográfico y una creación artística”, señaló Martínez.
Fenomenología, significado y nuevas formas de aproximarse al cuerpo
Las jornadas ampliaron estas preguntas a través de tres conferencias invitadas, que permitieron abordar la corporalidad desde perspectivas filosóficas, clínicas, artísticas y tecnológicas.
La primera estuvo a cargo de Magdalena Pali Guiñez, Doctora en Filosofía e investigadora independiente, quien presentó ¿Es posible una fenomenología del cuerpo trans? Algunas consideraciones teóricas y políticas. Su exposición propuso una aproximación conceptual a la experiencia corporal y a las formas en que las categorías sociales intervienen en la comprensión del género.
Desde la fenomenología y otras tradiciones de las ciencias sociales, Pali examinó la relación entre experiencia en primera persona, cuerpo y categorías de género, problematizando la idea de que estas últimas constituyan simplemente características que existen de manera aislada de la interacción social. Su conferencia abrió así preguntas respecto de cómo se experimenta el cuerpo y cómo esa experiencia se relaciona con los modos mediante los cuales las personas son reconocidas, interpretadas y clasificadas socialmente.
A continuación, S.J. Langer, académico de la School of Visual Arts de Nueva York, desarrolló la conferencia Mapeo Corporal y construcción de Significados. Su presentación profundizó en las posibilidades del body mapping para aproximarse a dimensiones de la experiencia corporal que combinan sensaciones, percepciones, relaciones interpersonales y procesos de construcción de significado.
Langer abordó el cuerpo desde diferentes niveles de percepción y explicó cómo la representación visual puede ofrecer otra vía para explorar experiencias que posteriormente pueden ser elaboradas mediante el lenguaje. Desde esta perspectiva, el mapeo corporal no opera solamente como una ilustración, sino como un recurso para investigar y comunicar formas de experimentar el cuerpo.
El segundo día comenzó con la conferencia de la artista multidisciplinaria Sarah Ticho, Soul Paint: Immersive Innovation and the Evolving Language of the Body. Su participación trasladó la discusión hacia las posibilidades de las tecnologías inmersivas para representar y comunicar experiencias corporales
A través de Soul Paint, Ticho presentó una propuesta que utiliza recursos inmersivos para explorar sensaciones y experiencias del cuerpo mediante formas visuales y espaciales. Su conferencia amplió una pregunta presente durante ambas jornadas: cómo desarrollar lenguajes capaces de comunicar dimensiones de la experiencia corporal que no necesariamente encuentran una traducción inmediata en palabras.
El cuerpo como espacio de encuentro con la identidad
Otra de las presentaciones de resultados estuvo a cargo de Alemka Tomicic, académica de la Facultad de Psicología UDP, directora alterna de MIDAP y coinvestigadora del proyecto. Su presentación, Encuentros con la identidad a través del cuerpo, se concentró especialmente en experiencias de participantes con identidad masculina y en las maneras en que la relación con el cuerpo puede intervenir en los procesos de construcción y reconocimiento identitario.
El análisis combinó entrevistas fenomenológicas, body mapping y entrevistas narrativas. Mientras las primeras buscaron reconstruir en profundidad momentos específicos de la experiencia corporal, las entrevistas narrativas permitieron observar cómo esas experiencias son organizadas a lo largo del tiempo y adquieren continuidad dentro de las trayectorias personales.
Entre las categorías surgidas del análisis aparecieron el cuerpo en acción, los efectos emocionales y el espejo. En la primera se identificaron situaciones cotidianas que podían adquirir significado a partir del modo en que otras personas reconocían socialmente el género de quien participaba.
Los efectos emocionales, en tanto, reunieron experiencias relacionadas con la vestimenta, el largo del pelo, los cumplidos, los cambios en la voz asociados al tratamiento hormonal y distintas formas de reconocimiento social. En algunos relatos, estos elementos aparecieron vinculados con experiencias afirmativas y con transformaciones en la relación con el propio cuerpo.
El espejo adquirió un sentido especialmente relevante. El concepto no apareció únicamente referido al objeto físico, sino también a la mirada de otras personas: el otro puede funcionar como un espejo que devuelve una determinada percepción sobre quién se es. De esta manera, el reconocimiento corporal no se construye exclusivamente en una relación individual con la propia imagen, sino también mediante interacciones sociales.
A partir de los relatos analizados, Tomicic presentó una trayectoria compuesta por distintos momentos —“este soy yo”, discordancia, expectación y autenticidad— que no deben comprenderse necesariamente como etapas lineales ni comunes a todas las personas. El análisis permitió observar cómo las estrategias de expresión y afirmación de género pueden modificar la relación con el cuerpo y participar en procesos de encuentro y reconocimiento identitario.
Durante las dos jornadas participaron en charlas y conversatorios investigadores asociados al proyecto, e invitados nacionales quienes ofrecieron su perspectiva. Entre ellos Juliana Rodríguez, Isidora Paiva, Martina Fischerworring, Jorge Calderón, María Isabel Gaete, Mariana Castillo, Carolina Orellana, Constanza Gálvez, Cecilia Pereira, María Paz Salinas, Alexandra Orrego, Emilio Compte, Débora Fernández, Sebastián Collado, Victoria de la Parra, Jacinto Peliowski y Jorge Cid, abordaron la experiencia corporal desde perspectivas vinculadas a la psicología, la fenomenología, la salud, la psicoterapia y las artes.
Una investigación que también puede recorrerse
Las cartografías corporales instaladas en la Biblioteca Nicanor Parra funcionaron como un hilo conductor entre estas discusiones. El proyecto trasladó parte de la investigación desde las entrevistas y los procesos de análisis hacia un espacio público en el que los resultados podían ser observados, recorridos y discutidos.
Las dos jornadas dejaron, además, preguntas que permanecen abiertas: cómo investigar experiencias profundamente corporales sin reducirlas a categorías externas; de qué manera integrar las perspectivas de quienes las viven; qué pueden aportar la clínica, la filosofía, las artes y la tecnología a su comprensión; y cómo hacer circular el conocimiento más allá de los formatos académicos tradicionales.
El encuentro no constituyó el término del trabajo investigativo. Como explicó Martínez durante las jornadas, todavía existen procesos de análisis en desarrollo. La actividad representó, más bien, un momento para compartir lo avanzado y abrirlo a otras disciplinas, a las comunidades participantes y al público.
Así, las cartografías que dieron nombre al encuentro operaron también como una síntesis de su propuesta: hacer visible la complejidad de la experiencia corporal sin reducirla a una única manera de ser narrada, observada o comprendida.
