“Hay sobrediagnóstico”: Guila Sosman analiza el malestar y la salud mental entre universitarios.
La académica de la Facultad de Psicología UDP analizó en Revista Sábado cómo una mayor conciencia sobre la salud mental también puede llevar a confundir experiencias propias de la etapa universitaria con trastornos psicológicos.
26 / 08 / 2026
La académica de la Facultad de Psicología UDP y directora del Centro de Psicoterapia Acompañar, Guila Sosman, participó en el reportaje “Ansiedad: la epidemia emocional entre los universitarios”, publicado por Revista Sábado de El Mercurio. La psicóloga clínica infantojuvenil explicó que las nuevas generaciones cuentan con más herramientas para reconocer y expresar lo que les ocurre: “Hoy los jóvenes están mucho más atentos a su salud mental”, señaló, destacando que muchos han aprendido desde el colegio a identificar síntomas y diagnósticos.
Sin embargo, Sosman advierte que esta mayor disponibilidad de información también presenta una paradoja, ya que experiencias de malestar propias de determinadas etapas de la vida pueden comenzar a interpretarse desde categorías clínicas. “Hay sobrediagnóstico y demasiadas categorías de todo”, planteó la académica, en un contexto en que conceptos asociados a la ansiedad, la depresión y otros diagnósticos se han incorporado con mayor frecuencia al lenguaje cotidiano.
Para la especialista, este fenómeno también puede tener consecuencias para quienes efectivamente atraviesan un trastorno de salud mental, debido a que el uso extendido de estos conceptos puede terminar disminuyendo la percepción de gravedad de determinadas condiciones. “Se relativiza o se le baja el perfil y, al final, quienes realmente sufren algún tipo de enfermedad pueden no sentir que se les toma en cuenta con la seriedad que corresponde”, sostuvo.
Sosman explicó que el escenario actual no responde a un único elemento, sino a la combinación de distintos factores que atraviesan la experiencia universitaria y a una transformación en la manera en que las nuevas generaciones comprenden su bienestar psicológico. En ese sentido, señaló que “lo que parece haber cambiado es la suma de factores que rodean la experiencia universitaria y, también, la forma en que los jóvenes reconocen y nombran lo que les pasa”, poniendo el foco en la necesidad de distinguir entre el malestar que puede acompañar esta etapa y aquellos cuadros que requieren atención especializada.
