Se inauguró exposición Infancia/Dictadura basada en investigación de académica Patricia Castillo
04 / 05 / 2016
El trabajo, que rescata aspectos fundamentales de la infancia en la dictadura cívico-militar chilena y que da cuenta de la vida cotidiana de aquellos años, se inició el martes 26 de abril y estará hasta el 26 de junio en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.
Ante más de 200 personas que asistieron al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos el 26 de abril y con un emocionante acto de inauguración, se dio inicio a la exhibición “Infancia / Dictadura: Testigos y Actores (1973 – 1990)” dirigida por la académica de la Facultad de Psicología UDP, Patricia Castillo, junto al equipo conformado por CENFOTO y la académica UDP Paulina Chávez.
Buscando visibilizar los testimonios de niños y niñas como testigos referente a una época que sacudió a Chile durante 17 años, la investigación de Castillo tiene como objetivo principal representar las experiencias y vivencias a partir de documentos valiosos y con gran sentido simbólico producidos por niños/as durante ese período, en el cual se reconocen las acciones protagónicas y políticas en las cuales se vieron inmersos.

Fotografías, cuadernos escolares, cartas, dibujos, audios, videos, entre otras cosas, son parte de los objetos que retratan la importancia que tuvieron los niños/as, muchas veces no tomados en cuenta y que sí tenían testimonios relevantes que contribuir. El equipo de trabajo, a cargo de Patricia Castillo como investigadora responsable, más el aporte de Paulina Chávez (directora del Magíster en Psicología social y miembro del Programa Protagonismo Infantil UDP) y Samuel Salgado (profesor UDP y Director de CENFOTO), tuvo la importante tarea de juntar todos estos archivos apreciables para ser presentados al público de una manera emotiva.
Sobre la importancia de esta labor de revivir y reconstruir ese proceso, el proyecto plantea una propuesta museográfica crítica, que invita a orientarse respecto a este tema sensible para la sociedad chilena y que tiene como fin narrar, desde testimonios escritos u orales, la perspectiva de la infancia en dictadura.

“Nosotros tomamos la decisión de hacer este trabajo, fundamentalmente para poder ofrecer una nueva versión respecto a la historia de los niños en esa época. Una nueva versión en el cual se incorporarán matices y una diversidad de experiencias cotidianas entre las que se alojaron el miedo, la angustia y la pobreza que la dictadura cívico militar infundió en toda la población pero la risa, el amor, la alegría y el cuidado”, comentó Castillo durante la inauguración de la muestra.
Respecto a la pertinencia de mostrar estos documentos históricos desde una perspectiva, no tan bien incorporada en la sociedad y que ponen en la conciencia colectiva que los niños sí fueron partícipes activos de la dictadura, la académica que trabajó durante más de dos años en esta exposición añadió que “Para mí es, particularmente, importante esta investigación y esta exposición porque al final es una muestra, muy concreta, de una historia que estuvo presente en muchas familias. Ojalá se puedan sentir partícipe, esta vez, de esta historia y que esta exhibición les brinde las suficientes palabras para hablar con las nuevas y viejas generaciones. Esta exposición es un ejercicio en el que las palabras íntimas y privadas se volvieron públicas y de todos. Aprovechemos eso para hacer hablar nuestros silencios”.
Este trabajo que, además de mostrar las vivencias de personas que se criaron en tiempos de horror, discriminación y atrocidades permanentes, tiene también entre sus objetivos: reflejar las sensaciones más pertinentes de un proceso traumático, tanto para niños como adultos.

Alejandra González, investigadora adjunta y asociada al programa Protagonismo Infantil de la UDP, quien aportó en esta indagación con archivos personales, explicó que en esos años fue “víctima y protagonista de esa época. Teníamos una sensación de opresión. Lo que hicimos muchos niños fue escribir y tratar de participar en otros espacios. En mi caso, escribí una carta a máquina para el país y la firmé con mi nombre. Lo hice porque mi voz tenía un valor y debía ser escuchada. Cuando hice esa acción, me sentí aliviada”.
El tratamiento que se debe hacer en estos temas es vital para evitar que sucesos como estos vuelvan a ocurrir. Según Alejandra, esto es “algo necesario de hacer y es trascendental romper con esa dualidad entre víctima y victimario que se armó como si hubiera sido solo un grupo afectado y que el resto del país éramos una especie de testigos sin participación. Los niños/as en dictadura fuimos protagonistas de ese proceso. Nos vimos influenciados y es importante reconstruir esa lógica desde otro punto de vista”.
La exposición estará hasta el 26 de junio en la galería la Memoria del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, que se ubica en Matucana 501, metro Quinta Normal, acceso directo . La entrada es gratuita y estará abierto de martes a domingo, entre las 10:00 y 18:00 horas.
Por Omar Meruane Mohor
