Doctoranda UDP Maritza Arenas expuso investigación en congreso internacional realizado en Uruguay

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El trabajo presentado analiza cómo variables como la iluminación, el ruido o la temperatura influyen en la experiencia terapéutica y en las respuestas fisiológicas y emocionales de pacientes y profesionales de la salud.

18 / 05 / 2026

La relación entre salud, cuerpo y entorno fue uno de los ejes abordados por Maritza Arenas, doctoranda ANID 2024 del área de Neurociencia y Ciencias Cognitivas de la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales, durante su participación en el VII Congreso de World Physiotherapy South America Region y VII Congreso Uruguayo de Fisioterapia, realizado en abril en Punta del Este, Uruguay.

En la instancia, Arenas presentó “Ambiente construido y bienestar: una perspectiva que articula cerebro, cuerpo y entorno terapéutico”, trabajo desarrollado en el contexto de su formación en el Doctorado en Psicología UDP y orientado a examinar cómo las condiciones del ambiente construido interior pueden influir en la experiencia terapéutica y los procesos de rehabilitación.

La investigación surge a partir de una revisión sistemática reciente sobre el impacto de variables ambientales, como la temperatura, la iluminación, la calidad del aire y el ruido, en la fisiología y el bienestar psicológico de las personas y la motivación principal fue llevar un trabajo desarrollado desde la neurociencia a un espacio de encuentro vinculado a su disciplina de base: la kinesiología.

“El entorno físico donde ocurre la rehabilitación no es neutro, sino un agente activo que modula la experiencia de la díada kinesiólogo/a-paciente”, sostuvo Arenas. En esa línea, advirtió que gran parte de la investigación actual aborda las variables ambientales de manera fragmentada, sin considerar su naturaleza multisensorial e interactiva.

El estudio propone avanzar hacia enfoques multimodales y transdisciplinarios que permitan comprender de manera más integral la relación entre cerebro, cuerpo y entorno. Para ello, la investigadora destacó el potencial de tecnologías como el Mobile Brain/Body Imaging (MoBI), utilizadas para estudiar dinámicas neurofisiológicas en contextos más cercanos a la experiencia cotidiana de las personas.

Desde esta perspectiva, el entorno terapéutico deja de entenderse únicamente como un espacio físico y pasa a concebirse como un componente activo dentro de la intervención clínica. “La eficacia terapéutica no depende solo de la técnica o la intervención clínica, sino también del contexto en que esta ocurre. Las condiciones del espacio pueden modular respuestas fisiológicas, estados emocionales y procesos cognitivos tanto del paciente como del profesional”, explicó.

El trabajo se vincula directamente con el proyecto doctoral que actualmente desarrolla Arenas en la UDP, centrado en las dinámicas neurofisiológicas asociadas al estrés desde un enfoque que comprende la mente y el comportamiento como fenómenos que emergen de la corporalidad y de las interacciones con los entornos materiales, sociales y simbólicos.

Sobre su participación en el encuentro internacional, la doctoranda destacó la posibilidad de generar diálogo entre disciplinas y compartir perspectivas con investigadores y profesionales de distintos países. “Participar en este tipo de encuentros refuerza mi convicción sobre la relevancia de la transdisciplina para avanzar en la comprensión de la experiencia humana en diversos contextos”, concluyó.