La académica asumirá el cargo el 04 de mayo, iniciando un nuevo ciclo en la Escuela tras más de seis años de gestión encabezados por Alemka Tomicic, en un proceso que proyecta avances académicos y de formación.
30 / 04 / 2026
La Escuela de Psicología de la Universidad Diego Portales iniciará una nueva etapa en su dirección de pregrado con el inicio de la gestión de la profesora Lorena Contreras, en el marco de un proceso de continuidad institucional que busca proyectar el desarrollo alcanzado en los últimos años y fortalecer los desafíos actuales de la formación en psicología.
Psicóloga de la Universidad Diego Portales, Máster en Necesidades y Derechos de la Infancia y la Adolescencia por la Universidad Autónoma de Madrid y Doctora en Psicología por la Universidad de Buenos Aires, Contreras cuenta con más de 20 años de experiencia docente en pre y posgrado. En la Facultad ha desempeñado diversos cargos de gestión, entre ellos la dirección de la Clínica Psicológica UDP, la Secretaría Académica de la Escuela, la dirección del Magíster en Psicología Jurídica y Forense y la dirección de la Escuela de Posgrado.
“Asumo la Dirección de Escuela con entusiasmo y con plena conciencia del desafío. Nuestra Escuela ha alcanzado un nivel de consolidación y prestigio que exige mantener altos estándares en un contexto cambiante”, anticipa.
Su llegada a la dirección se inscribe también en una trayectoria vinculada estrechamente con la formación de nuevas generaciones de profesionales. “Me motiva poder continuar mi recorrido desde este nuevo rol, vinculado estrechamente con la formación de mis futuros colegas”, expresa Contreras.
Un cambio de ciclo
Esta nueva etapa se construye sobre un periodo marcado por importantes transformaciones académicas y de gestión, lideradas por Alemka Tomicic durante más de seis años, cuyo balance releva tanto avances estructurales como aprendizajes institucionales.
“Cierro este ciclo con la convicción de haber contribuido a consolidar una Escuela reconocida y valorada tanto a nivel nacional como internacional, y de haber acompañado transformaciones que considero relevantes”, valora la doctora Tomicic.
Durante su gestión, uno de los principales ejes fue el desarrollo del nuevo plan formativo, junto con el fortalecimiento del equipo de gestión y la creación de nuevas coordinaciones orientadas a mejorar la experiencia educativa. A esto se suma el posicionamiento creciente de la Escuela en el ámbito académico, en diálogo con los desafíos de la formación en psicología a nivel nacional e internacional.
Estos avances se dieron en un contexto exigente. En una primera etapa, la gestión estuvo marcada por la adaptación a la crisis sociosanitaria, lo que implicó sostener la calidad formativa en condiciones de alta incertidumbre. Posteriormente, el foco se desplazó hacia la recuperación de una planificación estratégica de mediano plazo y la implementación de transformaciones de fondo. “Ambos momentos requirieron decisiones cuidadosas y, sobre todo, un trabajo en equipo que fue fundamental para sostener la dirección”, explica.
Desde una dimensión más personal, Tomicic resalta el carácter formativo que tuvo este proceso en su trayectoria académica. La experiencia de gestión le permitió profundizar en el funcionamiento institucional y comprender los desafíos de la educación superior en un contexto más amplio, reforzando el valor del trabajo colectivo en la construcción de proyectos académicos.
El nuevo plan de estudios aparece como un punto de articulación entre ambas etapas. Para Tomicic, este representa “una nueva concepción de la Psicología y de lo que significa hoy formar psicólogas y psicólogos”, integrando desafíos que trascienden la sala de clases y consideran de manera más integral las trayectorias del estudiantado.
Desde esa base, Contreras proyecta su implementación como uno de los ejes centrales de su gestión. En esa línea, destaca la importancia de fortalecer innovaciones ya en curso, como el desarrollo de carrera, la incorporación de temáticas como políticas públicas y de género, además de la articulación con el posgrado, como parte de una formación conectada con los desafíos actuales.
“Avanzar en un plan de internacionalización, ampliar las alternativas de pasantías internacionales breves, desarrollar cursos COIL e integrar la interdisciplina de forma estratégica son aspectos clave para enriquecer la experiencia formativa”, adelanta.
Asimismo, enfatiza la importancia de fortalecer los vínculos con Alumni y con organismos de la red, como parte de una formación conectada con el entorno profesional y los desafíos del país.
Continuidad y proyección
El proceso de transición se da en un marco de continuidad que resguarda los principios que han orientado el desarrollo de la Escuela. En este sentido, Tomicic subraya la importancia de sostener ciertos pilares: “Debemos conservar nuestro sello de pluralismo, nuestro enfoque de género y derechos humanos, y la ética y la excelencia en el ejercicio profesional”.
Por su parte, la Dra. Contreras remarca el carácter colectivo del plan académico: “La Escuela la construimos entre todos y todas. Formar comunidad es fundamental para sostener y proyectar un proyecto académico de calidad, con sentido público y comprometido con el bienestar y la salud mental del país”.
De este modo, la Escuela de Psicología UDP inicia un nuevo ciclo que articula continuidad y proyección, en un escenario que plantea desafíos crecientes para la formación de psicólogos y psicólogas, y que demanda fortalecer tanto la calidad académica como el vínculo con la sociedad.
