01 / 06 / 2016
El profesor e investigador Marcelo Otero ha centrado su campo de estudio en investigaciones vinculadas a la depresión y al uso de antidepresivos desde un punto de vista más sociológico.
Buscando hacer un análisis comparativo entre la depresión, el uso de medicamentos y los aspectos sociológicos asociados a esta patología, el Doctorado en Psicología de la Universidad Diego Portales (UDP) en conjunto con el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago (USACH), organizaron la conferencia “La depresión contemporánea: figura emblemática de las tensiones de la individualidad”, que estuvo a cargo del académico e investigador de la Universidad de Quèbec en Montreal (UQM), Marcelo Otero.
El profesor Otero se ha desempeñado como investigador principal en el Centro de Investigación sobre las desigualdades sociales, discriminación y prácticas alternativas de la ciudadanía en el Instituto de Salud y Sociedad de la Universidad de Montreal en Canadá.
En la actualidad Otero trabaja como profesor titular en el departamento de Sociología de la Universidad de Quebec, desarrollando investigaciones vinculadas a la depresión y el uso de medicamentos desde una perspectiva sociológica.
Su trabajo de campo apunta a que la depresión y el uso excesivo de antidepresivos en el mundo contemporáneo no solucionarán el problema de fondo en este tipo de enfermedades mentales, por lo tanto, plantea que es necesario abordar el tema desde un contexto social mucho más amplio.
En ese sentido, Otero asegura que “los médicos prescriben antidepresivos, pero sin embargo, cierran las puertas a cualquier otro tipo de intervención o interpretación de la enfermedad”.
El académico entregó cifras preocupantes respecto al tema, ya que según especificó, entre el 10 y el 25% de las mujeres y el 5 y 12% de los hombres en Canadá, experimentan síntomas depresivos a lo largo de su vida.
Asimismo, explicó que los costos asociados a este tipo de patologías (enfermedades mentales, nerviosismo social, suicidio, dependencias, ansiedad, entre otras) superan los 20 mil millones de dólares en Canadá debido a las licencias médicas que se emiten anualmente a causa de este tipo de enfermedades.
El investigador agregó que “cada sociedad experimenta un nerviosismo social como consecuencia de diversas tensiones sociales, pero la variación en la prevalencia indica de que algo está funcionando de manera diferente”.
También añadió que “hoy en día existe una dramática psicológica universal para comprender absolutamente todo lo que plantea un problema al individuo. No hay problema social en América del Norte que no tenga una situación de salud mental severa, por ende, cuando discutimos sobre el problema social versus el problema psicológico, este último siempre se va a sobreponer por sobre el primero”.
