Roberto Celedón, creador de Fundación CREA EQUIDAD

Egresado 1995 y con cerca de 20 años de trabajo con familias en condición de vulnerabilidad, hace un año está dedicado a su Fundación CREA EQUIDAD, mientras mantiene investigación y docencia universitaria.

Roberto Celedón, actualmente se dedica a su Fundación "Crea Equidad"

Roberto Celedón, actualmente se dedica a su Fundación “Crea Equidad”

¿Qué recuerdos tienes de tus años de estudiante en la UDP?

Recuerdo que había muy buenos profesores en las distintas líneas de la Psicología. Los estudiantes nos podíamos desarrollar en distintas líneas teóricas y en las diversas áreas de inserción laboral que ofrece la disciplina.

Al comienzo, recuerdo, que me incomodó un poco la lógica de universidad privada, había poca diversidad en los estudiantes. Yo venía de una vida escolar muy intensa y al llegar a la UDP no había tal cosa, al menos en el momento en que yo llegué.

¿En qué colegio estabas tú?

En el San Ignacio de Alonso Ovalle.

Y ¿tenías muy claro que querías Psicología?

Si, en 4to medio ya estaba seguro. Aunque había hecho el curso matemático y había quedado en Ingeniería. Algunos prejuicios con respecto a Ingeniería me hicieron no entrar allí. Pero luego me he ido reconciliando con la Ingeniería… entre el 2010 y el 2013 hice el Magister en Gestión y Políticas Públicas de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile.

¿Qué profesores o cursos recuerdas especialmente de la UDP?  

Me acuerdo muy nítidamente de Domingo Asún, de Carlos Pérez y de Claudio Greppi. También de David Becker que hacía el curso de Terapia Familiar y que, en mi caso, fue muy influyente en mi formación. Tanto así que luego hice el Postítulo en el Instituto Chileno de Terapia Familiar en los años 1998 y 1999.

¿Qué te llamó la atención de la terapia familiar?

Yo había entrado a la universidad con ganas de desarrollarme en el área social. Al encontrarme con la clínica desde la terapia familiar mis ganas de lo social encontraron un asidero ya que se promueve la idea de dejar de ver al individuo únicamente y verlo en relación con los otros. También me pareció interesante la oportunidad de verse uno mismo en relación con la propia familia y su historia.

¿Cuál fue tu primer trabajo como psicólogo?

Entre a trabajar en la Vicaría de Esperanza Joven en La Pincoya, en un Centro de Acogida, donde estuve un año y medio. Luego el año 1996, me integré a la Fundación Rodelillo donde estuve trabajando por 18 años. El año 2002 asumí como Director del Centro que se ubicaba en la comuna de Quinta Normal, que hoy, lamentablemente, está cerrado.

¿En qué consistía tu trabajo como Director de Centro? 

El Centro era una institución colaboradora de SENAME. Ahora bien, en todos esos años fuimos elaborando un modelo de atención integral de los casos de acompañamiento personalizado, que incluía desde las condiciones de habitabilidad de las familias, relaciones familiares, apresto laboral, autocuidado y salud, y apoyo en educación, a través de un equipo multidisciplinario. La metodología de trabajo comprendía entrevistas individuales, familiares, y trabajos de grupos con miras a generar en las familias sus propios proyectos de emprendimiento, en el sentido de que éstas fueran capaces de “emprender su vuelo”.

¿Cómo es que llegaban las familias que ustedes atendían? Y ¿más o menos cuanta capacidad tenían para recibir casos?  

Podíamos atender a unas 150 familias al unísono, las que eran derivadas de en un tercio por tribunales en casos de vulneración de derechos de niños en situaciones de baja y mediana complejidad, del colegio en otro tercio y el resto del consultorio, COSAM e incluso consulta espontánea. En los cerca de 20 años que estuve allí, llegamos a atender unas 1000 familias.

¿Tenían un modelo de intervención, tenían un tiempo máximo en que la familia podía atenderse con ustedes?  

Si, teníamos una ruta de intervención que se completaba al año o al año y medio. La idea era que las familias no se eternizaran en el proceso con nosotros. Algunas, claro, tomaban unos meses más pero no más que eso.

Ahora, ¿en qué estás?

Siempre he mantenido un espacio para la investigación y la docencia universitaria. Doy clases en el Magíster de Trabajo Social en la Universidad Católica Silva Henríquez y hago algunos electivos en temas de género y masculinidades. En materia de investigación, estoy ahora en un proyecto muy interesante sobre brechas de género en la lectura en estudiantes de establecimientos municipales y particulares subvencionados.

Además, con un amigo armamos una Fundación llamada “Crea Equidad” hace un año, con miras a convertirnos en una organización colaboradora de SENAME. Ha sido muy lento conseguir financiamiento pero en eso estamos… postulamos a proyectos de SENAME, cuyos resultados están por salir ahora en noviembre. Es todo un desafío validarse como un actor nuevo en la red de SENAME.

Y ¿cómo te ves de aquí a unos 5 años?

Me veo dirigiendo proyectos sociales, con una fundación firme y con una fuerte vinculación con la academia.