Daniela Rojas relata su experiencia como psicooncóloga

Cuando egresó se atrevió a experimentar en un área poco conocida en el país,  la psicooncología, en la cual se ha desarrollado profesionalmente, siendo actualmente gerente técnico de la Corporación “Yo Mujer”. Así mismo, en esta entrevista la psicóloga comenta sus motivaciones para seguir fomentando esta área de la psicología en Chile.

daniela_rojas351x185¿En qué año entraste y egresaste de la Escuela de Psicología UDP?

Ingresé el año 1996 y egresé el 2001.

¿Qué desafíos laborales destacarías desde tu egreso?

Uno de los primeros y más grandes desafíos al egresar, fue la inserción laboral en un área con poco desarrollo en Chile. Si bien realicé algunos trabajos en psicología laboral al salir, mi objetivo y mi vocación siempre estuvo en la psicooncología. En esos años prácticamente no habían plazas para psicólogos en los servicios de Oncología y Unidades de Dolor y Cuidados Paliativos, y a pesar de que me titulé prácticamente conjuntamente de la Carrera y de la especialización, no estaba del todo validado el lugar del psicooncólogo.

¿En qué trabajas actualmente?

Actualmente soy Gerente Técnico de la Corporación Cáncer de Mama “Yo Mujer”. Ocupo el cargo desde el año 2010, pero trabajo en la Corporación desde el año 2001, cuando la Corporación recién se formaba.

¿Qué es lo que más destacas de tu formación profesional en la Escuela de Psicología UDP?

Destaco de la formación de mi escuela la atención a la rigurosidad, la valoración del trabajo colectivo, la reflexión permanente sobre la persona del terapeuta y la importancia del vínculo como pilar de toda práctica clínica.

¿Crees que existe un sello Psicología UDP que nos distingue de otras escuelas?

Cuesta individualizarlo, cuando fui alumna solo de la UDP, pero es algo que sí se reconoce en el entorno laboral, incluso desde la práctica. Se reconoce la formación teórica, la responsabilidad y seriedad con que se asume la labor tempranamente, la valoración del trabajo personal y la capacidad para trabajar en contextos de presión, ¡aunque a mi me cuesta montones!

¿Cuál ha sido el aporte de la Escuela de Psicología UDP en tu desarrollo profesional?

Además de todo lo mencionado, que es parte invaluable de mi formación, agradezco que haya existido la instancia para conocer el área de la psicooncología casi al inicio de la carrera (con un curso electivo y luego con el postítulo) y poder reconocer mi vocación y orientarme a ella tan tempranamente. El desarrollo de la psicooncología en Chile era aún incipiente, todavía hoy existen quienes me dicen que es primera vez que escuchan de la especialización, y ya en esos años la escuela hablaba y formaba en el área. De no ser por eso, las posibilidades de encontrarme con el área hubiesen sido prácticamente nulas. De hecho, desde que dejó de realizarse la especialización en la UDP (2 generaciones), no se han creado otras instancias académicas de formación en psicooncología. Por quienes presentan interés en el área deben formarse en el extranjero. Fui una afortunada de ser de la primera de generación de psicooncólogos formada en Chile y en mi propia Universidad.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por la Escuela de Psicología UDP?

Inevitable pensar en los compañeros, los amigos que son parte de la vida hasta el día de hoy. Haber sido parte de la escuela de Domingo Asún y de la primera movilización estudiantil de una Universidad Privada. Tantos profesores, formadores y ahora algunos de ellos amigos. El amor de la Paty Mardones por sus alumnos y su sufrimiento con cada uno de nosotros cuando estábamos nerviosos con alguna solemne o examen. El Alejo, Valdemar y Gino, que cuando preparaban el auditorio para conferencias y clases especiales, me prestaban el micrófono para que yo cantara. La escuela antigua y el paso a la nueva. El rito de reinauguración y la plantación del árbol con nuestros compañeros. ¡El taca-taca! ¡Tantos! ¡Muchos!

¿Crees que en estas últimas dos décadas ha cambiado el perfil del psicólogo y lo que se debe enseñar a nivel de pregrado?

Es difícil la pregunta estando lejos de la Escuela. Creo que la falta de un proceso de selección es riesgoso en algunos términos y creo fundamental que existan cursos en pre y pos grado de especialización que acerquen las áreas emergentes o menos conocidas de la psicología para diversificar las áreas de desarrollo profesional, sobretodo considerando la cantidad de psicólogos que egresan cada año.

Por último, ¿Cuáles son tus proyecciones de aquí a 5 años más?

Me gustaría seguir formándome y desarrollándome en mi área. En este momento estoy cursando un magíster en Bioética y me encantaría trabajar en psicooncología también desde ese ámbito. Me interesa también la investigación y me gustaría hacer clases en mi área para formar a nuevas generaciones de psicooncólogos. Y en cuanto a mi trabajo, seguir haciendo crecer a la Corporación como la institución referente en la educación y el apoyo emocional especializado para las mujeres con cáncer de mama y sus familias. Llevar nuestro trabajo a regiones y proyectarlo hacia Latinoamérica.