Joaquín de la Vega y su pasión hacia el servicio público en Salud Mental

“Amo la salud pública, creo que no existe Salud, sin una buena Salud Mental” cuenta el psicólogo clínico,  egresado el 2014, quien además habla sobre su experiencia laboral, las nuevas demandas de este servicio y su crítica respecto al poco financiamiento hacia la salud mental en el país.

Joaquín De la Vega Atías, psicólogo clínico.

Joaquín De la Vega Atías, psicólogo clínico.

¿Cómo conociste a la UDP y que te hizo elegirla como Universidad? ¿Por qué escogiste Psicología como carrera y por qué decidiste estudiar Psicología en la UDP?

Yo vengo de la educación pública, estudié siempre en liceos. La entrada a la UDP fue una buena experiencia en cuanto a la calidez, la seriedad y la visión del estudiante como un sujeto crítico, un ser humano, un ser político, un ser que ejerce distintos roles. Y la Portales potencia a este sujeto que puede ejercer distintas acciones dentro de su espacio como en Universidad, barrio, organizaciones sociales y políticas.

¿En qué trabajas o te desempeñas actualmente?

Actualmente estoy trabajando en el Cesfam (Centro de salud familiar; la puerta de entrada a la Salud Pública) Salvador Allende, ubicado en la Comuna de San Ramón. Además tengo mi consulta privada, en la que estoy metido en temas de territorio, participación y política.

¿Qué actividades dentro o fuera de la Universidad facilitaron el llegar donde estás ahora?

Agradezco mucho de la Universidad, al Minor de Literatura, pues a través de este pude acercarme a la literatura desde otro ángulo. Siempre he leído harto, me encanta, pero lo que agradezco a la UDP fue que me hizo descubrir y revalorar todo el aporte que la literatura chilena tiene que ofrecer. Con grandes profesores como Zurita, Zambra o el gran escritor Mauricio Electorat, fueron grandes experiencias. La cátedra Roberto Bolaño es un lujo que la Universidad ofrece año a año a todos los estudiantes y, la biblioteca Nicanor Parra, es un espacio donde se visibiliza las artes y la cultura.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por la escuela de Psicología UDP?

La práctica profesional en el Clínica Psicológica de Infocap,  la buena forma en que enfrentaron los cambios sociales como la revolución estudiantil del 2011 y los profesores como Adriana Kaulino, Eduardo Llanos y Daniela Carrasco, que fueron personas y profesionales maravillosos para nuestra formación.

Para ti, ¿Cuál es el sello de Psicología UDP y cuál es su impacto en tu perfil y desarrollo profesional?

La formación de la UDP es muy crítica, lo que es muy valorable, ya que enjuicia la forma de observar la salud desde el modelo bio médico. Tener esta posición te hace examinar y buscar más allá de lo aprendido.

Otro aspecto muy importante, es el verdadero desarrollo de la psicología social, siendo psicólogo clínico. Agradezco el avance en psicología social y el trabajo que la UDP ha fomentado. La escuela de psicología ha hecho un trabajo, por ejemplo, en la población La Legua, codo a codo con los pobladores.

¿Cuáles son las demandas profesionales que identificas en tu ámbito de desempeño y cuáles son las competencias que permiten cumplir satisfactoriamente con estas demandas?

Los usuarios de salud mental en el sistema público están cada vez más demandantes, y eso está muy bien. Están comenzando a ejercer sus derechos y por tanto solicitan conocer problemáticas cada vez más diversas: bullying en redes sociales, trastorno de sueño,  análisis de la violencia en la pareja, entre otros. Esto te “obliga” a estar siempre estudiando, a estar actualizándote. En un principio algunos colegas o instituciones de salud se resistieron, pero la UDP hizo un buen acercamiento, gracias al “aprender a aprender” que tanto nos remarcaron nuestros profesores.

¿Cuáles son tus proyecciones de aquí a 5 años más? ¿Cómo ves tu vínculo con la Universidad en el futuro?

Amo la salud pública, creo que no existe Salud, sin una buena Salud Mental. Lamentablemente en nuestro país no existe una Ley de Salud Mental y la cantidad de recursos que recibe es microscópica (sólo un 1,8 % del presupuesto que llega a la Atención Primaria de Salud es destinada a la Salud Mental). Esto repercute en la salud de las personas, donde aproximadamente solo un 26 % de las personas que sufre de alguna problemática referida a Salud Mental, recibe tratamiento. En cinco años quiero verme en un rol donde podamos dar vuelta este partido, en el que estamos perdiendo por goleada. Tengo esperanza en que la Universidad Diego Portales pueda en un futuro, tener un papel importante y liderar un cambio de la Salud Mental Pública, tal como fue protagonista en el nuevo sistema procesal penal.

¿Qué le dirías al estudiante que esta indeciso entre estudiar Psicología en la UDP o en otra casa de estudios?

Puedo recomendarle estudiar Psicología en la UDP, gracias a mi pasantía y a mi magíster. Conozco harto la realidad de las escuelas de psicología en la Región Metropolitana y siento que hay un debilitamiento de la práctica de psicología (aprender en el hacer y reforzar el rol del psicólogo). En cambio, la UDP fortalece este aspecto, donde no solamente las psicólogas  y  psicólogos de la UDP son buenos teóricamente, sino que además se desarrollan de manera integral, con buenos accesos a la realidad del rol del psicólogo o psicóloga, a través de las diversas prácticas. Me sorprendió ver en universidades tradicionales varias críticas al poco acceso de la práctica profesional, donde los estudiantes generaban un “miedo” atender al usuario y/o paciente.