Daniela Carvallo: especializándose en psicoanálisis y con miras a estudiar en el extranjero

Actualmente trabaja en el Hospital Barros Luco en la Unidad de Psiquiatría de Enlace donde realiza intervenciones clínicas. En cuanto a los sellos significativos de la Escuela de Psicología UDP, Daniela el desarrollo del pensamiento crítico y lo aprendido en investigación. Aquí  “aprendí una manera de enfrentarme a la clínica con responsabilidad y la posibilidad de aproximarme también a saberes o experiencias”, afirma en esta entrevista donde repasa sus años por la UDP, aconseja a los futuros estudiantes y llama a disfrutar de estudiar en esta Escuela.

-¿Cómo conociste a la UDP, y qué te hizo elegirla como universidad? ¿Por qué escogiste Psicología como carrera y por qué decidiste estudiar Psicología en la UDP?

Yo quise estudiar de todo en distintos momentos de ese periodo donde se elige “qué ser”. Postulé desde biología a diseño. Estudié otra carrera en otra universidad un par de años y decidí cambiarme cuando entendí que quería trabajar en interacción directa con personas, en alguna profesión que me permitiera desarrollarme con otros profesionales. Estuve mucho tiempo pensando en sociología, filosofía o psicología. Me decidí porque tenía un ramo sobre teoría del lenguaje en diseño que abordó desde elementos de la constitución del sujeto y a me interesó la mezcla que ahí podía encontrar entre algo más teórico y práctico. Creo que en ese camino podría haber terminado en sociología, pero conocía más psicólogos y por ahí me acerqué más a las posibilidades laborales.

La UDP la conocí por profesores de psicología y otras carreras, que me hablaron de la Universidad. Tenía una buena impresión del desarrollo académico y me hablaban bien de los tránsitos teóricos de la escuela en psicología.

Me enteré también de la Universidad por la vinculación a la política que tenía, con ciertas reformas que me parecían interesantes.

-¿En qué trabajas o te desempeñas actualmente?

Actualmente trabajo en la Unidad de Psiquiatría de Enlace del Hospital Barros Luco. Es una unidad compuesta por psiquiatras, becados de psiquiatría y psicóloga, que atiende pacientes hospitalizados por alguna enfermedad física y mi labor es trabajar durante el proceso de hospitalización con pacientes, familiares y el equipo tratante según el caso. También evaluar la continuidad de cuidados, según la necesidad. Hago intervenciones clínicas en un contexto distinto al tradicional que me imaginaba en la universidad, pero ha sido interesante pensarlo.

¿Qué actividades (dentro o fuera de la universidad) facilitaron el llegar donde estás ahora? La idea es hacer un repaso de las cosas que hiciste dentro y fuera de la UDP (desde participar de ayudantías, hasta mantener un hobby) ¿Qué consejos les darías a los estudiantes que recién comienzan su formación en la escuela de Psicología UDP?

Creo que facilitó mucho llegar a donde estoy el permitirme indagar varios aspectos de la psicología que me fueron gustando en el camino. Pensar qué cosas quería o no hacer y que me parecía interesante. Siempre supe que quería trabajar en el ámbito de lo público más que privado por las posibilidades que eso suponía: acercamientos diversos a la ciudad, problemáticas y a otras disciplinas. Ir haciendo ese proceso con mis amigos y amigas fue muy enriquecedor…me parece imposible de hacer solo en verdad.

Fue muy importante haber participado en política universitaria, en la UDP y fuera. Creo que eso me entregó harto una mirada históricamente situada del contexto que hoy lleva a muchas personas a requerir de un psicólogo y a cuestionarme también lo que a la disciplina se le exige, muchas veces por abandono estatal.

Las ayudantías también fueron fundamentales. Todavía estoy vinculada a una porque me encanta el desafío que supone el intentar explicar algo y las múltiples preguntas que pueden surgir en ese intercambio. Creo que ese tensionamiento hace que exista un cuestionamiento de “qué estoy haciendo” muy enriquecedor.

Siempre he tratado de ir harto al cine y al teatro, porque me encanta, mientras me dé la plata y el tiempo jajajaj y porque me gusta mucho el espejo de elementos sociales (eventos, momentos, procesos, personas etc) que entrega. Ese hobby lo trato de mantener lo más que puedo porque me descansa mucho y entretiene, pero también porque más de una vez me clarificó elementos que no estaba viendo en el trabajo clínico.

El consejo que les daría es que se den los espacios para ver qué les gusta en los muchos ámbitos de lo profesional y de sus vidas. Pienso que eso permite formarse en coherencia, sin ideas muy rígidas de lo que podría pasar o no. Me parece que darse el tiempo para hacer eso es fundamental, no tratar de hacerlo a la rápida.

-¿Qué recuerdos tienes de tu paso por la Escuela de Psicología UDP? (anécdotas, vivencias, recuerdos inolvidables)

Creo que lo que más recuerdo de la escuela es sentirme cómoda en ese lugar en general. Que fuera agradable llegar y que se sintiera como un espacio acogedor. Amigos, académicos, auxiliares, funcionarios etc… me parece haber estado en un espacio que propiciaba hacer distintas cosas y querer pensar en hacerlas.

Recuerdo con harto cariño a muchos profesores y profesoras que fueron fundamentales para mi formación, Domingo Izquierdo, Albana Paganini, Macarena Silva entre varios. Tengo bonitos recuerdos de la forma de aprender en clases con ellos y de las herramientas que hoy identifico ahí, sobre todo de que el conocimiento es colectivo.

Lo pasé muy bien en el patio de la facultad, en conversaciones o sólo estando. Los amigos y amigas que hice en esos momentos son fundamentales hoy. Me gusta acordarme de cómo fue cambiando ese espacio también, desde el antiguo casino al pasto. Que ahora es distinto.

Para ti, ¿Cuál es el sello de Psicología UDP y cuál es su impacto en tu perfil y desarrollo profesional?

Me parece que aprendí bastante una manera de enfrentarme a la clínica con responsabilidad y la posibilidad de aproximarme también a saberes o experiencias que no pensaba que me iba a encontrar. En el fondo, creo que es un gran aporte que la escuela te proporcione herramientas para poder encontrarte desde una posición crítica con eso que no te pueden mostrar de lo profesional – porque imposible anticiparse a todo – pero que requiere una mirada teórica, crítica y ética situada.

El pensamiento crítico permite una práctica clínica con miras hacia la interacción en la intervención, pero también con respecto a lo que ocurre con la institución. No naturalizar esas dinámicas y situarlas o construir una historia con esos elementos, me parece muy relevante.

-¿Cuáles son las demandas profesionales que identificas en tu ámbito de desempeño (qué se les exige hoy, a los profesionales de tu área), y cuáles son las competencias (en tu opinión) que permiten cumplir satisfactoriamente con estas demandas?

A las y los psicólogos se les exige harto sostener el abandono que genera el sistema con políticas públicas neoliberales. Creo que la salud mental pasa a ser, muchas veces, una vía de validación de ese sistema y que, por lo mismo, es importante la mirada crítica que de espacio a la subjetividad y al sufrimiento del modelo.

Me parece clave poder trabajar con otras y poder ir teniendo comentarios de lo que se está haciendo. Lo mismo con la exploración teórica que complementa la práctica. Ojalá eso pudiera ser en grupo.

Una competencia importante que yo aprendí en la Universidad, sobre todo en investigación con Tatiana Tomicic, es el acercamiento a las problemáticas, desde la parcialidad y de la totalidad. Eso me parece fundamental en el ejercicio profesional para evaluar desde dónde vienen las problemáticas y qué posiciones adoptan los sujetos con respecto a eso. También como se puede ir planificando el qué hacer a futuro.

-¿Cuáles son tus proyecciones de aquí a 5 años más? ¿Cómo ves tu vínculo con la Universidad en el futuro?

De aquí a cinco años espero estar en un trabajo como el actual o similar, con equipos multidsciplinares y haciendo intervenciones terapéuticas en salud mental de distintos espacios. También me gustaría mucho estar haciendo docencia o investigando en torno a psicoterapia con orientación psicoanalítica.

Siempre he tenido ganas de ir a estudiar psicología afuera y ver otras formas de hacer clínica en otros espacios sociales. Creo que los espacios físicos y sociales generan interacciones muy distintas y me parece interesante ver otras maneras.

Me parece interesante vincularme en ambos aspectos a la UDP. Hoy estoy realizando el Magíster en Psicoanálisis y creo que sería interesante continuar líneas de investigación a futuro en otras instituciones en el exterior. También me parece interesante poder pensar en cómo aportar en lo que yo aprendí en la escuela con la práctica en la que trabajo hoy.

-¿Qué le dirías al estudiante que está indeciso entre estudiar psicología en la UDP o en otra casa de estudio?

Le diría que se dé tiempo. Me parece que a veces las carreras se plantean como instancias que definen por sí a las personas y las y los estudiantes terminan muy presionados por una búsqueda normativa de una identidad, como si no hubiera un después. Creo que esos espacios son sumamente coercitivos y generan clientelismos luego en el aprendizaje: dame el producto que compré porque yo elegí ser eso.

Le diría que ojalá pueda aprender en colectivo y que me parece que la UDP es un espacio donde eso puede llegar a darse, pero que se da también por como son las y los estudiantes con la institución. Y bueno que si entran, que la disfruten mucho! Porque pucha que es entretenido estar en la U.