Macarena Cabezón y su importante empresa “RSM Bienestar”

La profesional inició su sociedad en el año 2014, la cual se dedicada a la evaluación, capacitación y tratamiento en salud mental a diferentes empresas e instituciones. Paralelamente, realiza clases de psicología en la Universidad San Sebastián.

foto_macarena¿En qué año ingresaste a la UDP y en qué año te titulaste?

Entré el 2003 y egresé el 2008

¿Qué desafíos laborales destacarías desde tu egreso?

En un principio tuve muchos trabajos relacionados con la comunidad escolar y social. Monitorié talleres de buen trato para alumnos, docentes y apoderados en establecimientos educacionales, así como también en talleres que ayudan a la adaptación de las personas a un nuevo barrio (Serviu, viviendas sociales). El año 2010, participé de un proyecto de la UDP con el Ministerio de Salud, para realizar talleres de contención y apoyo emocional a funcionarios de salud que fueron afectados por las zonas del terremoto (VI, VII y VIII región).

Paralelamente, comencé a construir mi camino en el área clínica. Partí mi práctica profesional en el psiquiátrico “Dr. José Horwitz Barak” durante un año, y luego realicé una pasantía en clínica de la violencia en la “Fundación Templanza”, esto al año siguiente de mi práctica. Además, comencé mi consulta particular desde el año 2009, la cual mantengo hasta la fecha.

Trabajé durante tres años en el Cesfam Héctor García de la comuna de Buin; ahí me dediqué a la atención primaria de salud en zonas rurales, y atendí una diversidad de casos que me permitieron tener una experiencia importante en el área clínica en un trabajo multidisciplinario. El desafío fue crear distintas metodologías y proyectos al interior del Cesfam junto con un colega, lo cual permitieron tener una atención más eficaz y especializada. Dentro de esto, creamos un área de prácticas profesionales, en donde coordinamos y supervisamos a distintos alumnos en asociación con distintas escuelas de psicología de Santiago. Gracias a esta actividad, me abrí campo en el área docente, donde realicé clases en Psicología Social en la Universidad Católica (Ing. Comercial), Psiquiatría en la Universidad del Pacífico (Psicología), capacitaciones dentro del Cesfam, etc.

Hasta hace poco trabajé durante tres años en Fundación Templanza. Allí coordiné durante dos años la Unidad Infanto Juvenil y durante un año la Unidad de Reparación en Violencia.  En este lugar, tuve la experiencia de contar con un equipo especializado en temáticas de violencia intrafamiliar, de género, abuso sexual, entre otros. Aquí el desafío fue atender los distintos aspectos que implica la complejidad de la clínica de la violencia, participando de procesos de evaluación y detención concreta de la violencia hasta aspectos más reparatorios y psicoterapéuticos.

 Cuéntanos, ¿en qué te desenvuelves profesionalmente?

 Desde el año 2009 atiendo pacientes niños, adolescentes y adultos en consulta particular, especialmente en temas de trauma, trastornos del ánimo, psicosomática, crisis vitales y familiares. Además, realizo psicodiagnóstico y acompañamiento psicológico a candidatos para cirugía maxilo-facial, esto en asociación con la Clínica Maxo (psicosomática).

Desde el año 2015 realizo clases de Psicología General en bachillerato en Ciencias de la Salud de la Universidad San Sebastián, y actualmente coordino la asignatura a nivel nacional.

 Desde el año 2014, junto a mi colega de la UDP, Ernesto Bouey, formamos una empresa llamada RSM Bienestar. Esta empresa se dedica a la evaluación, capacitación y tratamiento en salud mental a empresas e instituciones. Hemos realizado apoyo a distintas organizaciones en el área de recursos humanos, desde una mirada clínica, lo cual permite trabajar aspectos tanto individuales como colectivos. Estamos acreditados en la aplicación del cuestionario SUSESO-ISTAS 21 para la prevención de riesgos psicosociales; además de realizar alianzas estratégicas con las instituciones, para derivar casos cuando se necesitan tratamientos individuales, grupales o familiares.

A partir de lo anterior, el año pasado creamos una plataforma: www.rsmbienestar.cl, la cual consiste en una red de especialistas recomendados en psicología y salud mental. Contamos con más de 350 especialistas psicólogos, psiquiatras, terapeutas ocupacionales, educadores diferenciales, psicopedagogos, fonoaudiólogos y nutricionistas a lo largo de todo Chile.

Es un sitio exclusivo del área de salud mental, en donde uno de los objetivos es promocionar los distintos perfiles de los profesionales, donde estos pueden dar a conocer su experiencia y estudios para así tener más visibilidad en internet y llegar a potenciales pacientes. En la plataforma se puede solicitar hora con el profesional que se desee; según especialidad, lugar de atención, valores, etc. También está la posibilidad de pedir el servicio de orientación por si se desconoce a quién recurrir.

La plataforma cuenta además con noticias en salud mental, bolsa de trabajo para los profesionales, servicios específicos de los especialistas, entre otros.

Es el primer sitio dedicado tanto para profesionales del área de la salud mental como para quienes deseen solicitar información y atenciones en esta área.

La página ha ido creciendo exponencialmente, tanto por profesionales que se suscriben como por usuarios que la visitan y solicitan atención.

 ¿Qué es lo que más destacas de tu formación profesional en la Escuela de Psicología UDP?

 Destaco la profundidad con que se revisaron y enseñaron a nivel teórico ciertas líneas del área clínica, en especial de la corriente psicodinámica. Creo que la escuela es muy buena académicamente, con buenos profesores que te imparten enseñanzas desde la contingencia y actualidad.

Por otro lado, creo que es una de las pocas escuelas que preparan a nivel práctico el pre-egreso, lo cual hace enfrentar con bastante seguridad la salida de la universidad. Siempre hay una incongruencia entre lo aprendido a nivel teórico y con lo que uno se enfrenta a nivel práctico, y creo que la UDP ayuda a que esa brecha no sea tan grande, al impartir sus clases de pre grado conectados con la diversidad y la realidad.

 ¿Crees que Psicología UDP tiene un sello que nos distingue de otras escuelas?

 Creo que hay un espíritu crítico que no tienen las otras escuelas. Te enseñan a pensar, a cuestionar y a preguntar, antes de acatar. Creo que eso es muy valioso para entender cuál es nuestro rol político y ético como psicólogos en los distintos contextos en los que nos encontremos.

 Como Psicóloga de la Universidad Diego Portales, ¿qué es lo que más te ha servido para tu desarrollo profesional hoy?

 Principalmente el espíritu crítico que permite abrir canales de discusión y reflexión en distintas instituciones y contextos, lo cual permite pensar en mejores estrategias de trabajo, acordes con el compromiso con el bienestar social.

¿Cómo fue tu paso por la UDP? ¿Qué recuerdos guardas de tus años de estudio?

Tengo buenos recuerdos de mis compañeros, de las actividades que se hacían en los espacios libres, también de mis profesores y de cómo la comunidad se unía ante ciertas circunstancias. Por ejemplo, recuerdo una tallarinata que se hizo en beneficio de un docente que estaba enfermo y que lamentablemente falleció el año pasado. Éste, al igual que muchos otros docentes, fueron para mí emblemáticos, críticos y reflexivos en mi paso por la carrera, dejando la sensación de una etapa muy interesante y necesaria para mi crecimiento profesional.

 ¿Crees que en estas últimas dos décadas ha cambiado el perfil del psicólogo y lo que se le debe enseñar a nivel de pregrado?

 Creo que ha cambiado, ya que el psicólogo, al estar inserto en distintas áreas de la sociedad, se le ha exigido ciertas competencias que no son propias de su actividad.

 Me preocupa que dentro de estas exigencias, se utilicen las herramientas del profesional para fines que terminen por perpetuar el sufrimiento de las personas más que resolverlos. Estoy pensando, por ejemplo, en la patologización de situaciones de la vida cotidiana, así como también en la participación de evaluaciones que promueven procesos de desvinculación familiar sin la debida consideración de los aspectos más éticos y del contexto social.

Por esto creo que a nivel de pre grado debe haber un cambio que implique preparar a un psicólogo en una sociedad cada vez más competitiva y exigente, con una postura crítica y reflexiva, sin que eso implique pasar a llevar su rol político, social y ético.

 Finalmente, ¿Cuáles son tus proyecciones de aquí a cinco años más?

 Espero que RSM Bienestar continúe creciendo, y que existan más beneficiados a través de un tratamiento en salud mental que contemple las necesidades particulares de cada sujeto.  Además espero que se constituya como una red que permita a los profesionales de la salud mental actuar de modo colaborativo e interdisciplinario, implementando y dando a conocer sus servicios tanto a las personas como a distintas instituciones.

 También espero seguir en el área docente, así como atendiendo pacientes tanto en consulta particular como institucional.