Josefa Zanetta y sus desafíos en la psicología laboral

A sus dos años de egreso, tomó la jefatura del área de evaluaciones en una empresa de consultoría del sector retail. Hoy, liderando un equipo de dos psicólogos y dos administrativos, se dedica a la gestión con clientes y nuevos proyectos de la consultora. Además, la psicóloga menciona el reconocimiento recibido en su trabajo por venir de la Escuela de Psicología UDP.

josefa_zanetta_381x185¿En qué año entraste y egresaste de la Escuela de Psicología UDP?

Ingresé el año 2010 y me titulé el 2015 de la Escuela.

¿Qué desafíos laborales destacarías desde tu egreso?

El mayor desafío laboral que he debido asumir, es el de tomar una jefatura a mis dos años de experiencia, ya que poco conocía del mundo laboral y corporativo. La Escuela de Psicología UDP es muy clínica, y quienes nos inclinamos por lo laboral, salimos con menos herramientas en el ámbito empresarial, lo que implica que debamos aterrizar rápidamente al momento de insertarnos en cualquier compañía. En mi caso fue desafiante, fue demandante y exigente, pero creo que he logrado empoderar mi rol y demostrar un buen desempeño que me ha permitido hoy en día liderar un área, y tener un equipo de psicólogos a cargo.

¿En qué trabajas actualmente?

Actualmente me desempeño como jefa del área de evaluaciones en Altea Consultores, empresa de consultoría enfocada a clientes primordialmente del sector retail. En este trabajo, mi responsabilidad es hacerme cargo del área de Evaluaciones, liderar un equipo de dos psicólogos y dos administrativos, y gestionar con nuestros clientes para ofrecerles nuestros servicios de la mejor manera posible. También debo participar de los nuevos proyectos que surgen en la oficina, que han estado enfocados en el ámbito de la empleabilidad, job hunting y head hunting.

¿Qué es lo que más destacas de tu formación profesional en la Escuela de Psicología UDP?

Lo que más destaco es la calidad de los profesores y de quienes participaron de mi formación universitaria, la profundidad con la que se revisaba cada uno de los temas, los espacios destinados al diálogo entre alumno y profesor, y la preocupación por abarcar cada uno de los ámbitos de la psicología, a fin de que todos pudiésemos decidir hacia dónde desarrollarnos. Rescato también la cercanía de la universidad, la posibilidad de generar vínculos con profesores y administrativos, y obviamente la exigencia que se nos pedía. Considero que todos estos fueron aspectos que contribuyeron positivamente a mi formación y me entregaron muchas de las herramientas y competencias que hoy tengo como profesional.

¿Crees que existe un sello Psicología UDP que nos distingue de otras escuelas?

De todas maneras. Nunca le había tomado el peso a lo que implicaba ser psicólogo de la UDP hasta que salí al mercado y me topé con otros psicólogos. Cuando llegué por primera vez a mi trabajo, mi jefe lo primero que me dijo fue “yo tengo una excelente percepción de los psicólogos de la Portales y, a mi parecer, es de las mejores universidades que hay para estudiar Psicología”. Han pasado más de dos años desde ese día, y hoy me he dado cuenta de que el sello de la Portales se nota y marca una diferencia entre la enorme cantidad de psicólogos que hay en el mercado. Lo que más destaco de mi formación, es la mirada crítica y a la vez humana a través de la que nos instruyen durante los 5 años de carrera. Creo que gracias a mi paso por la UDP, hoy en día soy capaz de evaluar los procesos desde una perspectiva macro y amplia, no sólo quedarme con lo concreto, con la acción, sino ser crítica y exigente al presentar mis resultados, puntos de vista y decisiones a otras personas. Soy capaz además de comprender el rol del psicólogo en el mercado y en la sociedad, y comprometerme de lleno con mi trabajo y mis responsabilidades.

¿Cuál ha sido el aporte de la Escuela de Psicología UDP en tu desarrollo profesional?

Creo que el profesionalismo con el que soy capaz de tomarme las cosas. La Portales me formó para ser una profesional preparada, con herramientas para enfrentar el mundo laboral con madurez. Me aportó esa visión analítica y objetiva con la que asumo mis responsabilidades, cualidades que hoy en día son muy valoradas y que se las debo en gran parte a la universidad.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por la Escuela de Psicología UDP?

Tengo un montón de recuerdos de mi paso por la escuela y varias anécdotas que recuerdo con cariño tanto de profesores como de momentos con mis compañeros. La famosa y clásica “Psicofonda” que terminaba inundada de gente al final del día. La fila para fotocopiar con el Lucho, que en cada recreo era eterna y había que hacerse la idea y la disposición para esperar el turno. Recuerdo cuando reconstruyeron la cafetería y pasé mis dos últimos años sin ningún lugar al que entrar en invierno para tomarme un café, teníamos que caminar hasta la biblioteca e ir al Starbucks porque en la Facultad nos congelábamos. Recuerdo con aprecio al profesor Eduardo Llanos, donde una vez que se quedó sin voz y nos hizo una clase con micrófono. También al fallecido profesor Mazarelli, realmente un maestro y un genio en el ámbito de la Psiquiatría, sus clases eran muy interesantes y entretenidas. Al seco de Cristián Montes y su tremenda experiencia en Rorschach. Pero con especial cariño a mis queridos profesores de Laboral: Juan Pablo Toro, Rodrigo Gálvez y Elisa Ansoleaga. Sin duda tremendos profesionales, con mucha trayectoria y mucho por transmitir a las próximas generaciones. Con mucho orgullo fue la profe Elisa quien me entregó mi título y Rodrigo mi profesor guía de práctica, quien, junto a Juan Pablo Toro, formaron parte de la comisión frente a la que expuse mi Examen de Título, que aprobé con tremenda distinción. Todos ellos a quienes recuerdo con alegría y que aprovecho de enviarles el más cálido de los saludos.

¿Crees que el perfil del psicólogo ha cambiado en las últimas dos décadas? De ser así, ¿debe haber un cambio en lo que se enseña a nivel de pregrado?

Creo que la Psicología es una ciencia que está en constante avance y desarrollo y, por lo mismo, el psicólogo debe irse moldeando en base a las nuevas técnicas y metodologías que se van desarrollando. Al estudiar el comportamiento humano, debemos entender que este mismo es cambiante y se adapta al contexto, que se mueve en base a las tendencias actuales, a través de las generaciones, de los cambios tecnológicos y también sociales. Es por esto que es importante que el psicólogo, en cualquier ámbito en el que trabaje, pueda adaptarse a las necesidades actuales de la sociedad y responder a sus demandas desde su ámbito de acción. En este sentido, considero que sí es importante que lo que se enseñe en pregrado sea acorde a lo que es la sociedad actual, a cuáles son los temas contingentes, y cómo esto afecta al colectivo social.

¿Cuáles son tus proyecciones de aquí a 5 años más?

Mis proyecciones son seguir creciendo, continuar diferenciándome como ex alumna de la UDP y como psicóloga. Me gustaría ir asumiendo mayores responsabilidades de a poco, empoderarme con mayor determinación, y liderar áreas más grandes. Tener la opción de generar un impacto a nivel de los recursos humanos de cualquier empresa en la que esté en 5 años más.