Ignacia Pérez y su trabajo en el Mental Research Institute de Palo Alto, California.

El estar trabajando fuera del país le ha fortalecido el tener un pensamiento más crítico en su labor hacia la atención de personas, esto desde el contexto que los envuelve, las diferentes culturas, religiones, identidad de género y orientaciones sexuales. “Valoro (de la Facultad) el haberme motivado a tener un pensamiento crítico y a la producción constante de conocimiento, reforzada por los numerosos ramos orientados a la investigación”, afirma Ignacia.

Ignacia Perez Botto-Cuéntanos, ¿en qué te desenvuelves profesionalmente?

Luego de irme de Chile por el trabajo de mi marido en 2014, y después de vivir un año y medio en Vancouver, Canadá, llegué a San Francisco en California decidida a volver a mi área y a perfeccionarme en clínica, que es lo que tanto me apasiona. De a poco fui descubriendo que el proceso de revalidación de mi título no era tan difícil y así pude comenzar de manera bastante rápida a hacer las horas requeridas para obtener la licencia para ejercer en California.

Lo anterior me llevó a formar parte del programa de internado del Mental Research Institute (MRI) de Palo Alto, esto desde el 2016. Dentro del MRI existen dos clínicas, la Clínica de Terapia Familiar Estratégica y el Centro de Terapia Breve. Como hispanohablante, recurso que por lo demás es muy valorado por estos lados, formo parte de ambas clínicas, aunque el pertenecer al Centro de Terapia Breve me permite que el 80% de mis sesiones sean realizadas en sala espejo, donde son grabadas y observadas por el equipo. Esto último me emocionó muchísimo al llegar al MRI, ya que trabajo en la misma sala donde trabajaban Paul Watzlawick, John Weakland y Richard Fish hace ya varios años, donde también se desarrollaron las importantes teorías de terapia Sistémica que estudié en la universidad.

La población que se atiende en el MRI es bastante diversa, ya que vemos clientes en ingles y español, ya sea individuos, familias o parejas, tanto privados como derivados por el condado. En mi caso, la mayor parte de mis clientes son familias inmigrantes que vienen de East Palo Alto, sector que pese a estar al lado de las oficinas de Facebook y a pocos kilómetros de Palo Alto y Stanford, es un sector con altísimos índices de pobreza y delincuencia.

En el Centro de Terapia Breve del MRI nos enfocamos en realizar una terapia que no es breve por definición, sino que por consecuencia. Es decir, nos enfocamos en la resolución de problemas en el presente, desde una perspectiva Sistémica e interaccional.

En el MRI el entrenamiento es constante. El hecho de realizar las sesiones en sala espejo y de tener al equipo al otro lado, hace que el aprendizaje sea enorme. Además, tenemos acceso a material de incalculable valor histórico, como videos y fichas clínicas, además del hecho de estar siendo constantemente visitados por personas de todas partes del mundo que, o bien vienen a aprender del modelo, o vienen a participar o a dar alguna charla.

Por otra parte, el año pasado me uní al equipo clínico de W.O.M.A.N. Inc., organización ubicada en San Francisco, orientada a asistir a personas afectadas por violencia domestica. Aquí el trabajo es netamente práctico, ya que tengo la libertad de aplicar el modelo que más me acomode, y de esta manera, hacer una terapia sistémica y desde el lente de los procesos como resultado de formas de interacción.

¿En qué año ingresaste a la UDP y en qué año te titulaste?

Ingresé a la UDP el año 2006 y me titulé en Abril del año 2011

-Como psicóloga de la Universidad Diego Portales, ¿qué es lo que más te ha servido en tu desarrollo profesional?

Para mi fue fundamental poder conocer diversas teorías y formas de hacer terapia. Si bien en la universidad pensaba que haber elegido una corriente y profundizar más en ella hubiera sido importante, hoy en día siento que una visión amplia de diversos autores y teorías me brindó mas oportunidades, y me permitió no “casarme” con una escuela tan temprano, sino que me dio la posibilidad de salir al mundo y explorar para luego poder profundizar y enfocarme en lo que me hace mas sentido.

-¿Cómo fue tu paso como estudiante la UDP? ¿Qué recuerdos guardas de tus años de estudio?

Mi paso por la UDP fue muy enriquecedor. Recuerdo con cariño a muchos profesores como Daniela Carrasco y Eliana Heresi. Recuerdo la pasión de cada uno con su profesión y la convicción con la que enseñaban. Así como también valoro el haberme motivado a tener un pensamiento crítico y a la producción constante de conocimiento, reforzada por los numerosos ramos orientados a la investigación.

-¿Crees que en estas últimas dos décadas ha cambiado el perfil del psicólogo, y lo que se le debe ensañar a nivel de pregrado?

Al trabajar con personas, la Psicología esta en constante movimiento y evolución. Esto lo noto más aún desde que llegue a trabajar a Estados Unidos, ya que la mezcla de culturas y la diversidad en todo ámbito es algo que se ve a diario y como psicóloga tengo que adaptarme día a día a personas de contextos muy diversos, como distintos países, culturas, religiones, identidad de género y orientaciones sexuales. Por esta razón, creo que seria importante incluir en pregrado un espacio que permita un diálogo entre la clínica y la prctica, mediada por el contexto cultural; así como ramos clínicos que permitan a los alumnos “ajustar-se” a los diversos contextos, de modo de propiciar el rol de artista que creo tiene el terapeuta. Si bien nos guiamos por teorías y marcos conceptuales, la practica con cada individuo es única y no responde sólo a formulas que podamos repetir.

-Finalmente, ¿Cuáles son tus proyecciones de aquí a cinco años más?

Espero seguir perfeccionándome en Terapia Familiar Sistémica y Breve, y aportar hacia el desarrollo de este tipo de terapia en distintos ámbitos, ya que una de las ventajas del pensamiento sistémico es que es aplicable a diversos contextos y no solo a la consulta clínica. Por otra parte, es muy importante para mi continuar brindando atención a familias inmigrantes, donde no siempre encuentran las facilidades para acceder a terapia, y donde el sistema, al igual que en Chile, tiende a ir mas por las etiquetas y las categorizaciones en lugar de la visibilización de la persona.