LANCyS estudia los estímulos emocionales y procesos cognitivos en el cerebro

El proyecto del investigador del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva y Social (LANCyS) de la Facultad de Psicología UDP, Christian Salas, se focaliza en entender la relación que tiene la corteza cerebral pre frontal derecha con la capacidad de regular emociones en personas con lesiones cerebrales específicas.

neuropsiquiatria_infanto_juvenilLa investigación de Ph.D Christian Salas, académico del LANCyS, tuvo como finalidad ver la relación que tiene directamente una parte del cerebro con las respuestas emocionales y las regulaciones que tienen estas en algunos individuos con alguna afección cerebral focalizada. El trabajo, en el que participaron diversos profesionales de universidades de Gales, Alemania y Chile, tuvo diversos resultados tanto en el campo cognitivo, como en los estímulos emocionales de las personas estudiadas. Dentro de las conclusiones que más se destacan, está la gran variabilidad de respuestas que se encontró en el grupo estudiado que tenía alguna lesión cerebral en el sector derecho.

A continuación el académico e investigador de la Facultad de Psicología UDP, comenta más de detalles de su trabajo y alcances de esta investigación:

– ¿Cuál es el principal propósito de este proyecto de investigación? ¿Cuáles son los principales resultados encontrados?

Esta investigación tuvo como principal objetivo comprender la relación que existe entre la corteza pre-frontal derecha y la capacidad de regular (esconder y amplificar) emociones.  Existe amplia evidencia sugiriendo que la corteza pre-frontal derecha tiene un rol central en la inhibición tanto de conductas motoras como de procesos cognitivos, sin embargo, se desconoce si esta área tiene un rol similar para la inhibición de procesos emocionales.

Para a lo anterior, decidimos explorar personas con lesiones cerebrales focales producto de accidentes vasculares como grupo de estudio, donde intuíamos que tendrían comparativamente más dificultades regulando sus emociones que personas sin lesiones cerebrales. Para tal efecto, realizamos un estudio cuantitativo donde inducimos estados emocionales positivos por medio de video clips humorísticos. Se instruyó a los participantes a seguir distintas instrucciones -actuar espontáneamente, esconder lo que sentían o exagerarlo- esto, mientras los movimientos de su rostro eran grabados con una cámara. Básicamente lo que esperábamos era que las personas con lesiones frontales derechas serían más inefectivas en esconder o amplificar la risa generada por los vídeos cuando se le solicitaba explícitamente.   


foto_salas_psPrimero, se comprobó que las personas con lesiones pre-frontales derechas, como grupo, tenían más dificultades modulando -escondiendo y amplificando- la expresión de emociones positivas como la risa. Segundo, también se observó que la capacidad de esconder emociones estaba positivamente asociada al rendimiento en pruebas cognitivas de inhibición y al auto-reporte de uso de esta estrategia de regulación emocional en la vida diaria. Esto es importante porque sugiere que mediciones de “laboratorio”, como tareas de inhibición, son consistentes con otras medidas que reflejan la experiencia “subjetiva” de las personas en la vida diaria.

-Cuéntanos sobre el equipo de trabajo y qué tipo de vinculación tuvo con esta investigación

Este trabajo fue producto de una colaboración de profesionales de diversos países. Los datos se recogieron en Gales, UK., en colaboración con neuropsicólogos como Oliver Turnbull y neurólogos como Giovanni D’avossa, de la Universidad de Bangor. Kenneth Yuen, de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz, Alemania contribuyó con el análisis de los imágenes cerebrales y Osvaldo Castro, terapeuta ocupacional de la Universidad Autónoma de Chile, ayudo con la preparación del manuscrito.

¿Con qué resultados te llamó más la atención? ¿Algo te sorprendió o resultó distinto a lo esperado?

A mi gusto el resultado más novedoso se relaciona con la gran variabilidad que encontramos dentro del grupo de personas con lesiones frontales derechas. Si bien como grupo su rendimiento era pobre, alguno de estos pacientes les iba tan bien como a personas sin lesión cerebral y otros drásticamente mal. ¿Cómo podíamos explicar eso? Por medio del análisis de la localización de las lesiones de estos pacientes descubrimos que quienes tenían un daño comprometiendo la parte posterior de la ínsula -un área de la corteza que se esconde bajo el lóbulo temporal y que se relaciona con la percepción del estado del cuerpo o intercepción- eran quienes tenían más dificultades escondiendo la expresión emocional positiva. Esto sugiere que cuando los seres humanos esconden la expresión de sus emociones, ellos al parecer deben monitorear el estado del cuerpo, de forma de determinar si están logrando su objetivo, si están siendo efectivos escondiendo lo que de verdad sienten. Esto tiene sentido si pensamos que, cuando escondemos lo que sentimos, no podemos vernos concretamente, sino que tenemos que confiar en la percepción de nuestro estado corporal como principal fuente de información. Así, es posible que en personas con lesiones que han destruido la parte posterior de la ínsula, la capacidad de acceder a esta información está imposibilitada. 

¿Cuál es el impacto social que tiene este estudio para la actualidad?  

insulaBueno, este estudio ofrece evidencia novedosa sobre los mecanismos neurales que pueden estar a la base de ciertos procesos sociales, como es la regulación interpersonal de emociones. Usualmente los seres humanos mostramos y escondemos nuestros estados internos de acuerdo al contexto y a las circunstancias, y al parecer dicha capacidad no solo depende de los que ocurre entre las personas -el aspecto más social de las interacciones humanas- sino también de la indemnidad de ciertas aéreas de nuestro cerebro, las cuales contribuyen en la emergencia de estos procesos complejos y dinámicos. Este estudio tiene además relevancia para la rehabilitación de personas con lesión cerebral, ya que ofrece información relevante para la detección temprana de pacientes que potencialmente pueden presentar estos déficits, lo cual usualmente impacta en la reintegración social y calidad de vida de ellos y sus familias.

Revisa el paper de la investigación aqui