Daniela Besa y sus múltiples facetas laborales

Una profesional que combina su formación profesional como psicóloga, su lado emprendedor y su pasión por escribir, que la llevó a publicar recientemente el libro “Elisa, ¿qué haces por los techos”, de la editorial Contramaestre.

 daniela_besa¿En qué año ingresaste a la UDP y en qué año te titulaste?

Egresé el año 2003 y me titulé el 2005.

Cuéntanos, ¿en qué te desenvuelves profesionalmente?

Actualmente trabajo de forma independiente en diferentes áreas. Me desempeño como psicóloga clínica y arte terapeuta en consulta particular, con el equipo de profesionales de Centro Caleidos. Además, trabajo como freelance en investigación cualitativa de mercado y tengo dos empresas: una es la tienda “Hilos y Sueños”, en la que vendemos productos para guaguas y la primera infancia, y la otra la agencia “Arte en Viaje”, en la que vendemos viajes culturales, cursos de arte, arquitectura y diseño. Aunque tengo muchas actividades, me hago el tiempo para escribir porque me apasiona desde que soy pequeña y acabo de publicar un libro infantil llamado, “Elisa, ¿qué haces por los techos”, de la editorial Contramaestre.

 Como Psicóloga de la Universidad Diego Portales, ¿qué es lo que más te ha servido en tu desarrollo profesional?

La formación de la carrera de psicología de la UDP fue para mí muy completa, variada y sobre todo exigente. Cuando estudié el nivel de exigencia era alto, lo que me favoreció en el ámbito profesional y también fue una excelente base académica para los magíster que hice posteriormente (uno en Arte Terapia y otro en Psicoterapia Psicoanalítica).

En la UDP aprendí a investigar. Además, en mi proceso de tesis teníamos instancias de trabajos e intervenciones que me permitieron poner en práctica las teorías, como cuando hacíamos entrevistas, pasábamos diferentes tests psicológicos, entre otras experiencias prácticas que ayudaban a aterrizar lo aprendido en clases. En mi experiencia, me entregó muchos conocimientos sobre clínica de diferentes enfoques, también sobre psicoanálisis y una fuerte base en psiquiatría y psicopatología.

¿Cómo fue tu paso como estudiante la UDP? ¿Qué recuerdos guardas de tus años de estudio?

Mi paso por la UDP fue bien enfocado al estudio y a las ganas de aprender. Yo estudié y trabajé durante toda la carrera. Me iba de la universidad al trabajo y del trabajo a la universidad. Como tenía que optimizar mi tiempo, valoraba muchísimo a los chicos de la fotocopiadora, que trabajaban (y siguen trabajando) muy rápido, tienen todo el material de cada curso y además de amorosos, son muy ordenados. Me gustaba la biblioteca, el acceso a los libros, aunque debo reconocer que la nueva biblioteca es maravillosa. Es un lugar que sigo usando como egresada.

Tuve muchos cursos favoritos. Me gustaban los de psicoanálisis, en los que vimos conceptos centrales y en profundidad. Me encantaban las clases de Foucault, lo estudiamos en más de un curso. Me encantaría volver a esas clases. También me gustaban las clases de psicopatología en el Hospital Horwitz, porque veíamos pacientes. Las clases de Psicología de la Comunicación, del profesor Eduardo Llanos, me motivaban porque nos mandaba trabajos de análisis comunicológicos de películas.

Los electivos era muy variados y eso me encantaba porque uno podía entrar en otros temas y respirar un poco de la psicología. Mis favoritos fueron “Los Límites del Formalismo” del profesor Jaime Villegas y el de “Teoría del Caos”, del profesor Fabio Santibáñez. Ambos cursos expandieron mi mente hacia otros mundos y conocimientos fascinantes.

Aprendí mucho en el proceso de tesis y para mí fue significativo y valioso haber podido investigar por medio de relatos de vida y relato de vida cruzado, con la mejor asesoría metodológica, a cargo de la profesora Marisa Toledo.

A quienes recuerdo con mucho cariño son a las personas que estaban todos los días con nosotros, apoyándonos en todo, con la mejor voluntad y cariño. Siempre estaba Valdemar y Alejo, cuidando que no faltaran los proyectores de las láminas (no se usaba Power Point en ese tiempo), también a Sandra, Paty Mardones y Paty Elgueta.

¿Crees que en estas últimas dos décadas ha cambiado el perfil del psicólogo y lo que se le debe ensañar a nivel de pregrado?

Desconozco los cambios en el perfil del psicólogo, por lo que no puedo referirme a ello. Sin embargo, tengo una opinión respecto de algunos contenidos que no deben faltar en la enseñanza de pregrado. Primero, tener la mayor cantidad de experiencias de prácticas para ayudar en la integración teórico-práctica, de una profesión pragmática, cuando se trata de trabajar con personas.

Creo que algo que hace falta en la formación de psicólogos son cursos de marketing, economía, negocios y administración. Nadie nos enseña a vendernos ni administrar comercialmente el negocio del psicólogo, sobre todo cuando se trabaja de manera independiente. Son habilidades que debemos aprender solos, sobre la marcha. Sería de gran ayuda tener cursos que enseñen algunos contenidos básicos que favorezcan la inserción laboral considerando la exigencia de un mercado muy competitivo para el psicólogo (somos muchos).

Finalmente, ¿Cuáles son tus proyecciones de aquí a cinco años más?

Tengo muchos proyectos de aquí a cinco años más. Cuando tenga 43 años quiero estar instalada como empresaria y en mi camino como profesional independiente, que es la única manera en la que puedo combinar mis diversos intereses, ser creativa y compatibilizar el trabajo que me gusta hacer, con la maternidad, disfrutar mi casa y de los viajes. Siento la necesidad de seguir escribiendo y de publicar lo que está ahora en proceso de creación.

Me veo publicando otros libros. Asimismo, quiero seguir estudiando. Actualmente estoy haciendo un diplomado en Historia del Arte en la PUCV y en los próximos años quisiera tomar una formación en Mindfulness, ir a talleres literarios, cursos de cocina y de acuarela. Creo que de aquí a cinco años más me proyecto pasándolo bien y entretenida con lo que disfruto y lo que me apasiona.