Catalina Rosembaum siguió su pasión y ahora se dedica a la psicología clínica

Catalina trabaja como psicóloga clínica de adolescentes y adultos en el Centro de Terapia Posracionalista de Santiago. Además, se desempeña en dos equipos de investigación en MIDAP de la Universidad Católica y en el instituto CEPPS, en la Universidad Diego Portales. Uno de los proyectos se trata sobre mentalización en psicoterapia y el otro va en la línea de la diversidad sexual.

¿Cómo conociste a la UDP, y qué te hizo elegirla como universidad? 

Catalina integra dos equipos de investigación en MIDAP de la Universidad Católica y en el instituto CEPPS, en la Diego Portales.

Cuando estaba en cuarto medio ponderando mis posibilidades, fui a visitar la UDP porque estaba interesada en la carrera de psicología y de literatura. En ambas carreras la universidad era un referente académico, lo que la hacía una casa de estudios atractiva para mí. Me decidí por psicología en ese minuto sin saber bien si esa era la opción correcta, hoy afortunadamente pienso que sí. También me atrajo mucho la identidad que tenía la universidad y el espacio que ocupaba en Chile como una universidad privada pero realmente interesada e involucrada con el país.

¿En qué trabajas o te desempeñas actualmente?

Actualmente me desempeño como psicóloga clínica de adolescentes y adultos en el Centro de Terapia Posracionalista de Santiago. Trabajo también en dos equipos de investigación en MIDAP de la Universidad Católica y en el instituto CEPPS, en la Diego Portales. Uno de los proyectos se trata sobre mentalización en psicoterapia y el otro va en la línea de la diversidad sexual.

¿Qué actividades (dentro o fuera de la universidad) facilitaron el llegar donde estás ahora?

En cuanto al área clínica me ayudó el hecho de que la universidad me permitiera especializarme en esa área. Durante el cuarto año estudiamos varios enfoques psicoterapéuticos y eso me permitió ver qué resonaba más conmigo. Elegí el enfoque posracionalista y pude incluso supervisar mi práctica desde este enfoque con David Adasme, con quien trabajo hasta el día de hoy. Al salir de la U continué especializándome en el mismo enfoque en un postítulo de psicoterapia en la Sociedad de Terapia Posracionalista de Santiago. Esto me hizo sentir más confianza en mi trabajo y me dio una solidez teórica y práctica que agradezco hasta el día de hoy.

Otra cosa que valoro un montón fue la posibilidad que tuve en la universidad de interesarme por otras disciplinas. Como mencioné antes, cuando entré estaba en la duda de si meterme a psicología o literatura, por lo que durante mi carrera cursé un segundo pregrado en literatura creativa que finalmente dejé como minor. Esto me permitió tomar varios ramos muy distintos a los de mi malla que no solo fueron estimulantes a nivel personal sino que me ayudaron a ser una profesional más completa. De aquí saqué varias herramientas que hoy utilizo en la clínica para intervenir y también me ayudó a diversificar mi background teórico.

En cuanto a la investigación, siendo honesta llegué súper tarde a ella, pero por pava porque las instancias en la U para involucrarse existen. De hecho, yo ya como egresada me contacté Alemka Tomicic y Claudio Martínez comentándoles mi interés en el área y ellos me recibieron con los brazos abiertos.

¿Qué consejos les darías a los estudiantes que recién comienzan su formación en la escuela de Psicología UDP?

 Que se informen, se involucren y le saquen el mayor jugo posible a la plataforma que es la U. Esto tanto a nivel social (salgan, conozcan a gente, conversen) como académico. Sinceramente yo siento que no le saqué todo el provecho que podría haberle sacado en su momento por no ser aguja. Es muy típico que uno sienta que la carrera sólo se reduce a los ramos y que te vaya bien en ellos, pero la U puede ser mucho más que eso. Una de las cosas que me gusta de la Portales es lo activa que es a nivel académico, siempre hay seminarios interesantes a los que ir (¡ojo, no sólo de la facultad en la que uno está sino que en otras también!), invitados relevantes, los profes investigan harto así que uno se puede iniciar tempranamente en esto y ver si le gusta, etc.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por la Escuela de Psicología UDP?

 Tengo que admitir que los mejores recuerdos en su mayoría están un poco alejados del ámbito académico. En la U conocí a gente que hasta el día de hoy continúan siendo grandes amigos. Durante cinco años fue mi casa, me sentía muy a gusto en la facultad y siempre fue un lugar entretenido y estimulante para mi. Un elemento que siento que también me marcó del espacio fue la posibilidad y el constante incentivo para siempre debatir y reflexionar sobre los temas que a uno le interesaran, no sólo en clases, sino que incluso afuera con los compañeros. Se respiraba en ese sentido entusiasmo e interés lo que a mí me ayudó a sentirme más involucrada.  También recuerdo con mucho cariño algunos ramos que me interesaron mucho como Procesos psicológicos con Eduardo Llanos, Historia de la psicología con Adriana Kaulino, o Seminario Cognitivo con David Adasme.

Para ti, ¿Cuál es el sello de Psicología UDP y cuál es su impacto en tu perfil y desarrollo profesional?

Creo que por muy trillado que suene, el psicólogo de la Portales es crítico y tiene una formación teórica bien sólida y variada. Asimismo, recuerdo a mis compañeros como estudiantes involucrados e invertidos en aprender y discutir. Yo siento que esto está súper validado en el mercado laboral y además creo que a mí me ha ayudado mucho para enfrentar los desafíos profesionales que he tenido

¿Cuáles son las demandas profesionales que identificas en tu ámbito de desempeño, y cuáles son las competencias que permiten cumplir satisfactoriamente con estas demandas?

Creo que eso depende muchísimo del área en el que uno se desempeñe. Por mi parte, en el ámbito clínico creo que se busca a psicólogos que puedan dialogar con otros profesionales, que tengan claridad sobre sus intervenciones y que además puedan insertarse bien en un equipo de trabajo. Así, creo que las competencias necesarias más importantes son principalmente habilidades blandas, todo lo demás se puede estudiar y aprender.

¿Cuáles son tus proyecciones de aquí a 5 años más? ¿Cómo ves tu vínculo con la Universidad en el futuro?

Uff, no tengo idea. Idealmente continuando mi formación académica en un doctorado y seguir atendiendo en clínica, porque eso es algo que me mueve profundamente. Espero poder seguir colaborando con CEPPS-UDP para que el centro de investigación siga creciendo y se continúe desarrollando la línea de investigación en psicoterapia y en diversidad sexual.

¿Qué le dirías al estudiante que está indeciso entre estudiar psicología en la UDP o en otra casa de estudio?

Yo hasta el día de hoy estoy contenta con mi decisión de estudiar en la UDP, siento que me aportó mucho en lo personal y profesional, pero creo que el mejor consejo que le puedo dar es que vaya a la U, que participe de las actividades de extensión -la gran mayoría son abiertas al público-, que vea si a lo mejor se puede colar a una clase para ver cómo son. Que vea la malla y las líneas de investigación de los profes para que vea si le interesan. Que haga lo mismo con otras casas de estudio que tenga en mente para que su decisión sea realmente informada.