Catalina Paulsen realiza Magíster en “Estudios de Paz y Conflicto” en Australia

Después de trabajar dos años en Chile, su postulación a Becas Chile tuvo un resultado exitoso y se fue a la Universidad de Queensland. Actualmente sus estudios los complementan con la colaboración como voluntaria en dos organizaciones vinculadas a  género, feminismo y construcción de  identidad: “One Woman Project” y “La Rebelión del Cuerpo”.

 ¿Cómo conociste a la UDP, y qué te hizo elegirla  universidad? ¿Por qué escogiste Psicología como carrera y por qué decidiste estudiar Psicología en la UDP?

Catalina Paulsen, egresada 2014

Catalina Paulsen, egresada 2014

Conocí la Universidad porque mi hermana mayor estudio ahí Medicina, sabía que era buena entre las universidades privadas y siempre me gustó que quedara en el centro de Santiago. La Facultad la conocí gracias a Daniel Ortega, mi pareja. En esa época, cuando yo estaba saliendo del colegio éramos amigos y sabía que él estudiaba psicología en la UDP. Él me invito a que viniera un día de oyente a clases para decidir si me gustaba el ambiente, las clases, si me sentía cómoda, etc, así que eso hice.

Tuve la suerte de entrar a dos clases buenísimas. “Procesos Psicológicos” y “Lenguaje y Comunicación en esa época,” con la Pauli Chávez. Almorcé ese día con Daniel, Eduardo Llanos y Ricardo López y me enamoré inmediatamente de la Escuela. Honestamente mientras estaba en el colegio jamás pensé en estudiar psicología, fue una decisión que tomé los últimos meses de cuarto medio. Antes de eso quería ser chef. Lo decidí porque sentí que era una buena apuesta, desafiante, nueva, desconocida, y afortunadamente nunca me he arrepentido de mi decisión.

¿En qué trabajas o te desempeñas actualmente?

Cuando me titulé el 2014 trabajé dos años en Chile, siempre ligada con la universidad. Hice varias ayudantías en distintas áreas y años de la carrera, hubo un momento en que llegué a hacer cinco en un mismo semestre, casi colapso, pero me sirvió muchísimo. La experiencia como ayudante que más rescato fue haber trabajo con Lorena Contreras y sus cursos. Ella es de una sabiduría, astucia y generosidad infinitas. Me dio muchísimas oportunidades y eso nunca lo olvido.

Me desempeñé también como Coordinadora General del CEAR en la facultad, bajo el alero de Claudio Fuentes, quien también siempre creyó en mí y me puso a cargo de varios proyectos. Luego con mi pareja decidimos irnos a estudiar afuera, postulamos a las Becas Chile y nos vinimos a vivir a Australia. Ya llevamos más de dos años acá, y si todo sale bien, regresamos en marzo del próximo año a Chile.

Mi magíster es en “Estudios de Paz y Conflicto” y lo estudio en la Universidad de Queensland. Actualmente colaboro  como voluntaria para dos organizaciones. La Primera se llama One Woman Project, que trabaja por la promoción y abogacía por la igualdad de género global. Ahí me ha tocado dar talleres, charlas y participar de paneles de discusión abordando temas de género, interseccionalidad, feminismo y la importancia de educar para prevenir sobre todo a los más jóvenes.

La otra es “La Rebelión del Cuerpo”, que quizás muchos conocen acá en Chile. Es un colectivo creado por la Psicóloga Nerea de Ugarte en Chile, que busca crear conciencia respecto de lo nocivo que pueden ser la publicidad y los medios masivos en la construcción de identidad sobre todo de niñas y mujeres. Se enfoca principalmente en los estereotipos de género que son reforzados en campañas mediáticas y en los estándares irreales de belleza que se ha demostrado tienen una correlación alta con desórdenes alimentarios, problemas de autoestima y deseo sexual en el ámbito de la salud mental.  Yo me hice cargo de la coordinación del equipo en Australia para comenzar a movilizarnos acá también y captar a la población anglosajona que no está ajena a este tipo de temáticas. ¡Únanse!

¿Qué actividades (dentro o fuera de la universidad) facilitaron el llegar donde estás ahora? ¿Qué consejos les darías a los estudiantes que recién comienzan su formación en la escuela de Psicología UDP?

Principalmente moverme consiguiendo ayudantías. Es una instancia tan valiosa de aprendizaje. Te obliga a expandir tus conocimientos, a investigar, a crear contenido, a asistir a conferencias y seminarios que amplíen tu área de experticia. Yo hice ayudantía  para siete cátedras distintas, y comencé el segundo semestre de la carrera, por lo que agarré el ritmo de inmediato. Siempre he sido ‘busquilla’, me metía en proyectos y grupos de estudios.

Hice dos diplomados el último año de la carrera y me autogestioné el lugar de práctica de acuerdo con lo que yo quería hacer. Realicé un intercambio académico de seis meses en Brasil estudiando psicología en la Universidade Federal de Pernambuco donde también pude colaborar en proyectos de investigación. Mi mayor consejo es ese, involúcrense, llamen, pregunte, agujeen. En mi experiencia no hay nada más valioso que alguien motivado, con ideas, proactivo y voluntad de aprender. El conocimiento y la experticia se adquieren, pero “ser movidos” es lo que les abre puertas.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por la Escuela de Psicología UDP?

Los mejores. Cuando yo estudiaba había un ambiente sumamente rico en discusión y reflexión. Todo se dudaba, todo se cuestionaba, nada se daba por sentado. Los espacios y las discusiones más ricas se daban no solo dentro de la sala, sino también afuera. El intercambio con otros compañeros, todos con distintas visiones, viniendo de distintos lugares y con distintas maneras de ver el mundo y a las personas.

Lo más lindo siempre fue la buena onda y el cariño de las personas que trabajan en la Escuela. Atreverse a abrirse, a compartir y a entablar relaciones humanas con quienes están ahí todos los días es definitivamente la experiencia más valiosa. Me daba mucho ánimo poder entrar a la secretaría y poder saludar a todos de abrazo, sonreírles y preguntarles por su día. Recuerdo con un cariño infinito a Alejo, que me puso el apodo de ‘pitutito’ igual que a mi pareja Daniel que también pituteaba harto en la Escuela. La Pati Mardones y la Pati Elgueta, la Jacqui, las dos Sandritas, Don Luis (QEPD), el Valde, la Clarita, el Luchito, los guardias, la gente de informática, las personas del aseo, eran todos unos amores siempre. Y eso no lo olvidaré nunca.

Para ti, ¿Cuál es el sello de Psicología UDP y cuál es su impacto en tu perfil y desarrollo profesional?

El pensamiento crítico y la pluralidad. Muchos ramos tenían como objetivo de aprendizaje lograr desarrollar esas habilidades en sus alumnos. Y en mi definitivamente tuvieron un impacto irreversible. Una vez que comienzas a pensar de manera crítica, eso lo puedes aplicar y llevar a los distintos ámbitos laborales y personales de tu vida. Es una habilidad sumamente valiosa creo, y me ha servido de todas maneras, incluso en las clases que estoy teniendo ahora, donde algunas veces se dan cosas por sentado y soy yo siempre quien levanta la mano y lo cuestiona, y eso es gracias a la escuela.

La diversidad de temáticas, áreas, enfoques y perspectivas para mí fue super importante también. Que se nos delegue a nosotros como alumnos la posibilidad de elegir el área y el enfoque en que queremos especializarnos es sumamente valioso, porque te obliga a revisar de manera crítica y consiente las distintas opciones y fomenta el sentido de agencia sobre la propia formación. Ojalá eso se siga manteniendo.

¿Cuáles son las demandas profesionales que identificas en tu ámbito de desempeño (qué se les exige hoy, a los profesionales de tu área), y cuáles son las competencias (en tu opinión) que permiten cumplir satisfactoriamente con estas demandas?

Creo que eso varia muchísimo dependiendo del área en que te desempeñes y el enfoque que tengas. Yo por lo menos, que en Chile alcance a desempeñarme dos años en el área clínica infanto juvenil y en el área académica, me atrevo a decir que independiente de lo que hagas o lo que sepas hacer, lo que más sirve y se valora en el mundo del trabajo es la actitud hacia el trabajo.

Ser responsable, proactivo, humilde, bueno para trabajar en equipo y dedicado son características que permitirán que las puertas se abran independiente de donde vayas. No ser arrogante, no creer que la manera en que uno trabaja es la mejor y ser incapaz de ver el valor n el trabajo del otro no ayuda, a menos que te quieras mover siempre en el mismo ambiente con la misma gente, que de aprendizaje tiene bien poco creo. Ser crítico, ser estudioso y ser curioso, para mi es la clave.

¿Cuáles son tus proyecciones de aquí a 5 años más? ¿Cómo ves tu vínculo con la Universidad en el futuro?

Uff no tengo idea. Ni siquiera sé que será de mi a final de año. Solo sé que termino mi magíster en noviembre y mi visa expira en marzo. Esperamos volver a Chile y encontrar trabajo, así es que paso el dato por aquí por si alguien tiene algún proyecto y necesita gente jaja. Me encantaría volver a trabajar ligada a la universidad, ya sea como docente o colaborando en algún centro. Ideas, ganas y disposición tengo, ojalá se abra alguna oportunidad.

¿Qué le dirías al estudiante que está indeciso entre estudiar psicología en la UDP o en otra casa de estudio?

Que se atreva, estas decisiones nunca tienen asegurado un 100% de certeza. Es siempre una apuesta, lanzarse a la piscina. Por supuesto que todo depende de las posibilidades y las circunstancias de cada alumno, pero si puede, elegir por una casa de estudios que tiene el prestigio que tiene la nuestra para mí no presenta ninguna duda. Yo le he seguido la pista a la escuela, creo que está haciendo cosas bien prometedoras y esta innovando en cosas que otras no lo están haciendo, eso para mí es un plus. Como lo que está haciendo la gente del Centro de Estudios en Psicología Clínica y Psicoterapia (CEPPS).