Académica UDP dio a conocer resultados preliminares de estudio Fondecyt sobre violencia laboral y efectos en salud mental de trabajadores/as chilenos

Se trata de un proyecto realizado por investigadores de la Facultad de Psicología UDP en alianza con el Centro de Estudios de la Mujer (CEM). El estudio abarcó tres grandes zonas urbanas del país donde se aplicaron 2000 encuestas a personas asalariadas.

Dra. Elisa Ansoleaga, investigadora responsable del proyecto Fondecyt sobre violencia laboral y efectos en la salud mental de trabajadores/as

Con el objetivo de determinar la existencia y las formas de manifestación de la violencia laboral, y sus efectos en la salud mental de las y los trabajadores en Chile, la académica e investigadora de la Facultad de Psicología UDP, Elisa Ansoleaga, dio a conocer el jueves 27 de septiembre resultados preliminares del proyecto Fondecyt 1170239 ”Prevalencia, formas de manifestación y factores facilitadores de la violencia laboral, y sus efectos en la salud mental en población asalariada en Chile atendiendo desigualdades sociales y de género”, realizado en alianza con las investigadoras del Centro de Estudios de la Mujer,(CEM), Ximena Díaz y Amalia Mauro, y el investigador UDP, Juan Pablo Toro.

El estudio, cuyos resultados oficiales se darán a conocer prontamente, es el primero en su magnitud y se propuso cuantificar el fenómeno de la violencia laboral en el país, aplicando una encuesta aleatoria en hogares de trabajadores/as asalariados de tres grandes zonas urbanas del país: Gran Santiago, Gran Valparaíso y Gran Concepción. La muestra incluyó a un 60% de hombres y 40% de mujeres, a quiénes se les aplicó un cuestionario que preguntaba sobre violencia laboral de diversas maneras.

Entre las hipótesis del estudio comentado se encuentran que: “La violencia laboral en Chile está positivamente relacionada con: altas demandas, sistemas de recompensas basados en resultados, liderazgos autoritarios, valores de las empresas vinculados a resultados. Hombres y mujeres en trabajos de peor calidad están más expuestos a violencia que aquellos en trabajos de mejor calidad y las mujeres están más expuestas a violencia porque ellas ocupan posiciones de menor status, tienen trabajos más precarios y puntúan más alto en vulnerabilidad social”, anuncia la presentación.

Algunas de las reflexiones expuestas en la actividad tienen relación con las dimensiones organizacionales que propician la violencia, los tipos de liderazgos, las formas de violencias más sutiles, como el incivismo, y ante todo la asimetría de poder. En el fondo: “la violencia solo es posible en un espacio en el cual existe un desajuste o una clara asimetría de poder”, expresó la profesora Ansoleaga, en el marco del quinto Simposio de Investigación 2018, organizado por el Doctorado en Psicología UDP.

Así mismo, si bien se hace evidente que los liderazgos autoritarios propician violencia laboral, también la evidencia muestra que los liderazgos laissez faire “ese liderazgo ‘buena onda’ que no guía, no establece ruta, no establece propósitos ayuda”, también es causa de que exista violencia laboral, aclaró la académica.

Durante la exposición, también resultó interesante aclarar que hay ciertas formas de violencia que no son las evidentes, o son más sutiles. “Uno de estos conceptos, dados a conocer por vertientes norteamericanas, es el incivismo, el cual implica conductas descorteses y poco respetuosas hacia las personas de manera sistemática”, expresó la profesora Ansoleaga.

Finalmente, la académica expresó algunas reflexiones finales respecto a esta temática en estudio, expresando que en la violencia horizontal, entre pares, en general “hay algo que está mal en el diseño de la organización que provoca situaciones de violencia”, por tanto, hay que cambiar el foco y guiar las intervenciones hacia la organización del trabajo más que centrarse en características individuales. Así mismo, es importante considerar el rol de los liderazgos, puesto que artículos indican que las personas no renuncian a la empresa, renuncian a los malos jefes. Por tanto, se invita “al buen ejercicio de la autoridad en los lugares de poder”, concluyó la académica.

Al finalizar se dio un espacio de preguntas y conversación con la expositora invitada.